Javier García Sánchez: La casa de mi padre




   Serafín, último vástago de una familia a la que secularmente se conoció como los Burros, pues su apellido real era Burón y siempre se dijo que tenían el carácter peleón, así como la apostura guerrera, regresa al pueblo de sus antepasados para aislarse y escribir su tesis doctoral. Le acompaña su novia, y habitan la casa que el padre de Serafín logró construir tras toda una vida de trabajo y ahorros.

   Serafín, por lo menos en términos anatómicos, nunca estuvo a la altura de los miembros más celebérrimos de dicha estirpe. Veedor impenitente y tranquilo de cuantos sucesos la vida le depara, es más bien menudo y de débil complexión. Culto y tímido, con un futuro prometedor como científico, pronto se obsesionará con los habitantes del pueblo que, desde época inmemorial, tienen un dicho que constituye la esencia de su ser en el mundo: «La vaca, tudanca / el vino, tinto / la mujer, callada». Y sufrirá un descalabro mayor cuando le anuncien que la nueva autovía que unirá la capital provincial con la capital del Estado pasa justamente por donde se encuentra la casa de su padre.

   Después del tour de force de Robespierre, Javier García Sánchez se sumerge, en ésta su nueva obra, en la España rural para describir con un ácido sentido del humor y un lenguaje literario de gran expresividad y riqueza el choque entre la vida tradicional en el universo cerrado de los valles más recónditos del norte peninsular, y la España del pelotazo, de la construcción sin freno y del expolio de la naturaleza. Minuciosa radiografía del proceso de desintegración de todo un tiempo y un lugar, estamos ante una magnífica novela que, con una sonrisa en los labios, destripa ambos mundos sin piedad, sacando a relucir la lucha por el poder que reina en uno y otro, y la voluntad de sobrevivir aunque ello suponga la aniquilación moral de los demás o la propia.

Fundido en negro. Antología de relatos del mejor calibre criminal femenino (Ed. Inmaculada Pertusa)






   Fundido en negro: antología de relatos del mejor calibre criminal femenino reúne por primera vez a las heroínas más representativas de la novela criminal femenina española contemporánea. A través de los nueve relatos que componen esta antología, los aficionados a lo negro criminal tendrán la oportunidad de seguirles la pista a las detectives y subinspectoras de las series criminales más populares en España. Creadas por algunas de las mejores escritoras del género negro español (Maria Antònia Oliver, Alicia Giménez Bartlett, Rosa Ribas, Isabel Franc, Susana Hernández, Cristina Fallarás, Clara Asunción García, Berna González Harbour y Carolina Solé), las investigadoras que dirigen y resuelven cada uno de los casos de Fundido en negro se presentan ante nosotros sin lugar a dudas con el mismo calibre de astucia investigativa y policial que exhiben en sus series.


     Edita: Editorial Alrevés

Honoré De Balzac: La comedia humana. Vol. I





   Publicamos el primer volumen del ciclo novelístico La Comedia humana, de Honoré de Balzac, con las siguientes novelas y según el orden establecido en la edición canónica: La casa de El gato juguetón, El baile de Sceaux, La Vendetta, La bolsa y La amante imaginaria. 

En palabras de Stefan Zweig, el lector que se asome a estas páginas encontrará “un ardor de éxtasis que puede servir de espejo a su pasión” y una obra que “encierra una época, un mundo y una generación”, en cuyos problemas cotidianos podrán verse reflejadas las generaciones actuales. A juicio de Zweig, Balzac “arranca de un tirón lo esencial de lo secundario, explotando con dinamita las minas de la vida para poner al sol sus vetas de oro”.

En las novelas de La Comedia humana, su autor despliega una variada galería de retratos psicológicos, enmarcados en el movimiento de la vida cotidiana, cuya descripción revela el profundo y agudo conocimiento que tenía del alma humana. El tono cercano y al mismo tiempo penetrante de su prosa le granjeó la admiración de autores de la talla de Proust, Zweig, Maurois o Alain, para quienes La Comedia humana fue su libro de cabecera. 
Quien se asome a la primera novela de esta obra portentosa se sorprenderá de la audacia de un narrador nato, convirtiéndose pronto en un seguro admirador del rico y complejo universo literario de Balzac.

   Edita: Hermida Editores

Jack London: La casa del orgullo

  



 Los cuentos de La casa del orgullo están situados en las islas Hawai, donde “la tierra y el mar respiran por turno”. Sin embargo, en este paraíso el hombre blanco ha propagado “la palabra de Dios” y “la palabra del Ron”, ha introducido un rígido sistema de explotación económica y de segregación racial, y ha traído, sobre todo, enfermedades desconocidas y fatales como la lepra, “la marca de la bestia”. 


   Edita: Alba Editorial


  

Sascha Arango: La verdad y otras mentiras

   


   Henry Hayden es, a primera vista, un tipo extraordinario: es un reconocido escritor de fama internacional, la vida le sonríe y las mujeres suspiran por él, a pesar de que está casado con Martha desde hace más de una década. Una situación idílica y ejemplar que cambia el día en que Betty, su amante y también la editora responsable de su éxito, le confiesa que está embarazada. Un contratiempo que pone a Henry en un aprieto: ha llegado el momento de contárselo todo a su mujer. ¿O quizá no? Henry decide que lo más sencillo es sacarse de en medio a Betty, de forma drástica, pero en su intento cometerá un error fatal que cambiará todos sus planes, la vida de todos los que le rodean y pondrá en peligro su carrera profesional. Porque una vez que empiezas a mentir, ya no hay vuelta atrás…

Una novela de enredos que ahonda en la naturaleza de la verdad y las mentiras: cada mentira parte de una dosis de verdad, ¿qué pasa cuando ésta queda tan lejos que tienes que volver a mentir para que todo tenga sentido?


   «El mejor debut de la temporada según los críticos.» Corriere della Sera

   Edita: Seix Barral 



Lluís Llach: Las mujeres de la Principal




   Maria Roderich (la Vieja), Maria Magí (la Señora) y Maria Costa son las tres mujeres que, a lo largo de casi un siglo, han regentado la Principal, la casa más importante del pueblecito de Pous, en el corazón de la comarca vitícola de la Abadia. Ellas tres, abuela, madre e hija, han hecho prosperar las viñas a través de una serie de transformaciones que han afianzado el negocio.
Pero en la historia de la Principial hay algo oscuro: el asesinato de un hombre, que había sido el capataz, el 18 de julio de 1936. Pasada la guerra, un inspector de policía decide resolver el caso y emprende una investigación que lo llevará a descubrir los secretos de la familia y una red hecha con nudos de temperamento, pasión y poder.
    La nueva novela de Lluís Llach, después del éxito de Memoria de unos ojos pintados. La saga de tres mujeres valientes marcadas por un misterioso crimen.


   Edita: Seix Barral

De Anatomía de Grey a The wire (Iñaki Martínez de Albéniz y Carmelo Moreno del Río, eds.)




   ¿Qué realidad es la que se proyecta a través de las series? ¿Estamos empezando a conocer la realidad a través de ellas mejor que a través de otros dispositivos informáticos o de conocimiento? ¿Podemos llegar a formarnos una opinión sobre los distintos aspectos de la realidad en función de cómo nos la cuentan las series de televisión? La pregunta clave sería plantear hasta qué punto esta "segunda realidad" que los espectadores conocen a través de las series puede llegar a ser más real, en la medida en que es más vívida y deseada que la propia realidad cotidiana que viven; tratar de dilucidar si ver series es una mera evasión que, no obstante, exige un esfuerzo nada desdeñable de implicación, o si, por el contrario, las series nos proveen de mapas más "realistas" que los que disponíamos hasta la fecha para afrontar los asuntos cotidianos. Podemos considerar a las series de televisión como lúcidos retratos en los que la contemporaneidad se ve reflejada en una doble dirección: en ellas se representan no solo determinadas intrigas o acontecimientos de la realidad, sino que también se proyectan tendencias sociales de futuro. El mundo de la medicina, la familia, la política, las relaciones sociales, los hábitos sexuales, la idea del hombre y de la mujer moderna, la imagen de la propia televisión, son algunas de las realidades que se abordan en este libro. En definitiva, las series de televisión son un género formativo e informativo de alto valor social que refleja de un modo tal la realidad cotidiana que hasta cierto punto puede llegar a vampirizarla. 

Léo Malet: Ratas de Montsouris








   Ambientada en el Distrito del Observatorio parisino, el XIVe arrondissement, en los años posteriores a la segunda guerra mundial, la novela Ratas de Montsouris, protagonizada por el detective Nestor Burma, forma parte de la serie Les Nouveaux Mystères de Paris que Malet dedicó a los distintos distritos de la ciudad.
   En este nuevo caso, el detective se encuentra con un ex presidiario, al que había conocido durante la guerra, que le ofrece la oportunidad de ganar mucho dinero y de manera legal, pero su misterioso asesinato trunca el plan. Burma inicia entonces una investigación para esclarecer la muerte y entra en contacto con coleccionistas de arte, magistrados, locos poetas surrealistas y un París fascinante y poco conocido; sus pesquisas lo pondrán tras la pista de una banda de atracadores, “Los Ratas de Montsouris”, y de un suculento botín escondido desde el final de la guerra.
   Publicada por primera vez en 1955 y nunca antes traducida al castellano, Ratas de Montsouris es una de las mejores novelas de Malet, uno de los padres de la moderna novela negra francesa.



Émile Zola: El vientre de París / La conquista de Plassans (Alba Editorial)

El interés por los "temas modernos" llevaron a Zola a centrar en Les Halles, el Mercado Central de París, la acción de la tercera novela del ciclo de Los Rougon-Macquart: El vientre de París. En ella Lisa, una próspera Macquart, hospeda inopinadamente a su cuñado Florent, prófugo del penal de Cayena, convicto por sus actividades republicanas. Con La conquista de Plassans (1874), la cuarta novela del ciclo, Zola vuelve al lugar de origen de los Rougon-Macquart.





   Émile Zola es uno de los clásicos más vivos y la lectura de sus obras no produce extrañeza, sino feliz reconocimiento. Estas dos obras son dos magníficas recuperaciones que le debemos también a Alba y cuentan con muy cuidadas traducciones y conforman un volumen de calidad y belleza muy destacables. 


    Edita: Alba Editorial 

Iván Cerdán Bermúdez: Turbio




   TURBIO “El viaje es una oportunidad. La última”. Andreas inicia unos días de vacaciones en Marbella junto a Carmen, su compañera sentimental. Sin embargo, su escapada marcará un antes y un después. Allí tropezará con viejas rencillas familiares, antiguas relaciones y nuevos sentimientos. Salir a correr se convertirá en su válvula de escape en un mundo cada vez más asfixiante. Descubrirá que vivir es mucho más que estancarse en la rutina, que el pasado escuece y las heridas sangran.
   En Turbio, su primera novela, Iván Cerdán bebe de Cioran, de Philip Roth, de Sherlock Holmes, de James Bond. Y lo hace para crear un estilo propio y difícilmente clasificable, una historia que respira vida y realidad. Turbio es misterio. Y remordimientos. Y sexo. Y crimen. Y amor. Y sufrimiento. Y verdad. Y mentira.
   IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ nació en Madrid en 1976. Es licenciado en Derecho y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Ha realizado varios cortometrajes que han sido premiados  a nivel nacional e internacional. Colabora con el periódico ABC y su suplemento ABC Cultural realizando críticas literarias y cinematográficas. Codirige el blog de crítica La Carcoma. Publica regularmente relatos de ficción en diversas revistas literarias  de España y México. Ha impartido talleres de guion cinematográfico y documental y ha formado parte del elenco de profesores del Taller de Escritura de la UCM. Actualmente se encuentra en fase de preproducción de su primer largometraje, Por tu culpa aquí siempre es invierno y de dos obras de teatro, Los últimos días de Philip Seymour Hoffman y Maquinistas, junto a Rafael González. Turbio es su primera novela.


   

José Abad: Mario Bava. El cine de las tinieblas



Mario Bava nació en julio de 1914 -acaba de cumplirse el primer centenario de su nacimiento-, “enredado en tiras de celuloide”, según él mismo decía. Su padre, Eugenio Bava, fue uno de esos pioneros de la estirpe de George Méliès que ayudaron a convertir el espectáculo cinematográfico en una experiencia singular. 

Bava representa una forma de entender el Séptimo Arte ya extinta. Era un profesional que vivió de, para y por el cine. Empezó desde abajo, diseñando los títulos de crédito de películas de otros, y murió con las botas puestas, embarcado en proyectos que unas veces conseguía sacar a flote y otras no. 

Entre 1939 y 1960 fue operador, director de fotografía y técnico de efectos especiales para cineastas como Roberto Rossellini, Riccardo Freda o Pietro Francisci. En 1960 debutó como director en una película “de culto”: La máscara del demonio, piedra angular del cine gótico italiano y, en años sucesivos, dirigió La muchacha que sabía demasiado y Seis mujeres para el asesino, dos títulos que darían su forma definitiva al giallo. 

Su carrera como director coincide con un período de esplendor en la industria italiana, irrepetible. Firmó veinticinco largometrajes en los que, además de dirigir, participó en el guión, la fotografía o el montaje. Consagrado por entero al cine de género, Bava no hizo ascos a ninguno: cine de terror, péplum, thriller, western, ciencia ficción, etc. Se atrevió incluso con la adaptación de un cómic, Diabolik, cuando esta practica era más rara que común.

Émile Zola: La fortuna de los Rougon / La jauría






   A los veintiocho años, Émile Zola concibió el proyecto del ciclo novelístico Los Rougon-Macquart, "historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio". En 1871 inició esta magnífica saga con dos novelas, La fortuna de los Rougon y La jauría. La primera de ellas establece los orígenes de la familia, la rama legítima (los Rougon) y la ilegítima (los Macquart), en Plassans, inspirada en Aix-en-Provence. En La jauría, Aristide Rougon triunfa en la especulación inmobiliaria y su hijo Maxime se convierte en un galán de moda. 


   Edita: Alba Editorial 







   Émile Zola es uno de los mejores autores para saber comprensivamente de su época y de la nuestra, pues siguen vigentes sus análisis sociales y políticos. Además, es un narrador de primera clase y sus obras son entretenidas y de fácil, subyugante lectura. No faltan asimismo en ellas personajes que invitan a la identificación y al descubrimiento. Las obras editadas por Alba cuentan destacadamente con unas traducciones de alta calidad, por lo que la recomendación de estos libros me parece segura y necesaria. 


Eduardo Ruiz Sosa: Anatomía de la memoria




   Una novela sobre la necesidad de la rebelión y la memoria en un mundo enfermo de violencia, desolación y olvido. 


   En 2012, un jurado formado por Juan Villoro, Ignacio Vidal Folch y Lourdes Iglesias concedió, por unanimidad, a Eduardo Ruiz Sosa la I Beca de Creación Literaria Han Nefkens, lo que le permitió cursar el Máster en Creación Literaria de la Universidad Pompeu Fabra y dedicarse durante un año a escribir Anatomía de la memoria. El resultado ha sido una novela extraordinaria que sorprende por la originalidad y complejidad de su estructura (con la forma de un tratado de anatomía va diseccionando los mecanismos, las trampas y la imposibilidad de la memoria); por su estilo envolvente y su prosa hipnótica; por su contenido, que incide en los temas esenciales de nuestro tiempo: la identidad, la memoria, la violencia, la búsqueda de la utopía…

   A principios de la década de los setenta, en el norte de México, un grupo de estudiantes conocido como Los Enfermos inició un movimiento revolucionario que pretendía instaurar un nuevo orden nacional. El entonces joven poeta Juan Pablo Orígenes formaba parte de aquel grupo. Cuarenta años después, el Ministerio de Cultura encarga a Estiarte Salomón escribir la biografía del escritor con el propósito de publicar, a manera de homenaje, sus obras completas. Será en las conversaciones que mantiene con Salomón, cuando Orígenes, enredado en el delirio de su propia memoria, descubra que algo en su pasado quedó incompleto y volverá a recorrer las calles de la ciudad tratando de recuperarlo. Desde la pesadilla de la impostura, la conspiración y las traiciones, Orígenes se reencuentra con aquellos Enfermos de su juventud, pero el país ha cambiado y otros grupos de enfermos aparecen en el trayecto de esa búsqueda: no se trata ya de lo que el poeta y los Enfermos hicieron en aquellos años, sino de lo que harán ahora: el Ensayo de Resurrección, el regreso de la Enfermedad al país. Estructurado a la manera de un tratado anatómico y en estrecha relación con Anatomía de la melancolía, de Robert Burton, Anatomía de la memoria es la historia de la descomposición y recomposición de los recuerdos, de cómo nos aferramos a lo perdido o, en resumen, como dice uno de los epígrafes del libro, citando al poeta Guillermo Sucre, de cómo «la memoria no perfecciona el pasado, sino la soledad del pasado». 


   Dice Eduardo Ruiz Sosa que ha querido escribir un libro “como caja de ideas, como carta que se escribe a los amigos, a los enemigos, a cualquiera. Hoy en día es posible ver que en México millones de libros han salido a las calles: están ahí, marchando y gritando en contra de la corrupción y a favor de un país más justo, en el cual nuestras voces se escuchen y se tomen en cuenta. Mi intención es hacer un libro que sea una forma de ver el mundo, que establezca un diálogo entre los lectores, entre las personas que están ahí afuera, escribiendo ellos mismos el pasado de su porvenir.” 



Eduardo Ruiz Sosa nació en Culiacán, México, en 1983 y desde 2006 reside en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Estudió Ingeniería Industrial y es doctor en Historia de la Ciencia por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente cursa el último año del Doctorado en Filología Española. Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sinaloa (2006-2007) y en 2007 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Inés Arredondo con el libro La voluntad de marcharse (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2008). Textos suyos han aparecido en las antologías: A fin de cuentos, La letra en la mirada, Renovigo, Siete caminos de sangre y Emergencias, doce cuentos iberoamericanos (Candaya, 2013). Ha publicado narrativa, crónica y ensayo en diversas revistas impresas y digitales, además de coordinar y escribir en la actualidad para la revista digital www.lajuntadecarter.com. 

Émile Zola: La confesión de Claude

   



   De marcado carácter autobiográfico y primera novela que escribió el gran escritor francés y maestro del naturalismo Émile Zola, La confesión de Claude narra bajo forma diarística la siguiente historia: llegado a París de provincias, el joven Claude anota en un diario sus impresiones y sentimientos, una vida muy distinta a la que había imaginado en los paseos con sus amigos en la Provenza de su infancia. A ellos les escribe para dar cuenta de su desamparo ante el frío, el hambre y la falta de alguien con quien compartir su existencia miserable. Una noche, Claude conoce a Laurence, muchacha salida del arroyo que vive la bohemia parisina. Al poco, decide darle cobijo y, en su fuero interno, se propone amarla y redimirla. Sin embargo, la presencia de una vieja alcahueta y de Jacques, amigo y vecino de Claude, podría complicar las cosas…
Novela aún romántica por su forma y estilo, La confesión de Claude es un certero estudio sobre los celos, el pecado, la redención y el amor imposible. Su publicación levantó un gran revuelo en Francia, si bien la censura, tras minuciosas pesquisas, decidió al final no prohibirla, con lo que fue el primer paso de Zola en el campo de la novela y toda una declaración de intenciones de una nueva ética y estética que quería describir la realidad tal como era y no tal como la había idealizado el romanticismo: el naturalismo.

   «Dudé largamente antes de entregar al público las siguientes páginas. Dudaba de mi derecho a mostrar un cuerpo y un corazón en completa desnudez y me interrogaba sobre si me sería permitido divulgar el secreto de una confesión…


Émile Zola, considerado uno de los padres del naturalismo, nació en París en 1840. Transcurrió su infancia en Aix-en-Provence, donde fue compañero de estudios de Paul Cézanne. En 1858 regresó a París y, tras no aprobar los exámenes de bachillerato, consiguió empleo en las aduanas y, después, en la editorial Hachette. Este último trabajo le permitió entrar en contacto con el mundo artístico de la capital y descubrir su vocación literaria. En 1864, publicó su primer libro, Cuentos para Ninon,y, el año siguiente, la novela autobiográfica La confesión de Claude. A partir de entonces, se dedicó exclusivamente a la escritura y paulatinamente fue alejándose del romanticismo y acercándose a la filosofía positivista y al realismo. Con Teresa Raquin(1867) se consagró ante el gran público, y, entre 1870 y 1893, ideó y escribió Los Rougon-Macquart, un ambicioso proyecto compuesto por veinte novelas de carácter naturalista (entre las cuales Naná y Germinal) en que relató la historia de varias generaciones de una familia bajo el Segundo Imperio.
Entre su obra ensayística destacan La novela experimental (1880), que fue el más importante manifiesto del naturalismo, y ¡Yo acuso! (1898), un extenso artículo en el que defendió abiertamente la inocencia del capitán Dreyfus, judío acusado de alta traición a la patria. A raíz de este artículo, tuvo que exiliarse a Londres hasta que se demostró el complot en el famoso «asunto Dreyfus». En 1899 volvió a París y el 29 de septiembre de 1902 murió asfixiado por el mal funcionamiento de una chimenea, aunque su fallecimiento queda todavía envuelto en el misterio.


Edita: Editorial Funambulista

Andreu Martín: maestro negado

 


   Siempre cometo el error de olvidarme de Andreu Martín, el gran escritor barcelonés, cuando hablo de novela negra y debo citar a mis referentes, a mis maestros. Con él me pasa como a otros con Vázquez  Montalbán: nos parecen autores tan cercanos, tan familiares en nuestro día a día, que los menospreciamos, los apartamos cuando estamos dedicados a lecturas de alta novela y alta literatura, de clásicos celebrados por todos, de imprescindibles a los que además consideramos eternos. En esas épocas miramos a Montalbán y a Martín como a autores menores, los empujamos hasta el rincón menos visible de nuestras estanterías, como si un pudor violento y destructivo quisiera borrar con ese acto la verdad de algunos rincones de nuestra memoria más querida, mejor disfrutada, más viva  y perdurable. Pero, vamos a ver, ¿no es alta literatura Bellísimas personas, Sucesos, Prótesis? Sin duda. Lo que ocurre es que nos ponemos a mirar desde la altura de los reputados críticos, los escrupulosos historiadores de la literatura, los enjundiosos autores que queremos ser soñando con volar a las alturas de los Faulkner, Balzac, Zola. Y entonces no nos valen las influencias negras ni policiales, la novela menor, de entretenimiento y tiros. Sí, sí. O sea, que disparamos contra nosotros mismos. ¿De verdad nuestro máximo deseo es escribir otro libro a lo Faulkner, a lo Balzac, a lo Zola? Pensemos. No, no. Esos maestros tienen su lugar. Y para enfrentar nuestra realidad de aquí y de ahora, para hablar del capitalismo caníbal y de la violencia latente en nuestra sociedad hiperindividualizada hay que mirar hacia la novela negra, hacia Hammett, hacia Vázquez Montalbán, hacia Dennis Lehane, hacia Juan Madrid, hacia el maestro Andreu Martín, que se renueva en cada libro, que crea personajes memorables, que hace valer la estructura de la novela como pocos. Ah, la grandeza de este maestro cercano. Que como es de aquí, pues no parece tan decisiva ni celebrable. Andreu Martín, al que negaremos cuarenta veces. Pero al que volveremos con frecuencia porque nos aburren tantas lecturas ya, porque encontramos tan a menudo lo mismo en tantos autores de moda. Andreu Martín, al que volveremos mientras planeamos una nueva novela, porque nos dio sabias y utilizables lecciones (humildes y vitalistas) en muchos libros que no se han borrado de nuestra memoria útil. Perdóname, Andreu Martín. Aquí dejo constancia de mi admiración absoluta por tus libros. Y prometo no volver a negarte nunca más. 

Jorge Volpi: La paz de los sepulcros

   


   La aparición del cuerpo sin vida de Alberto Navarro, ministro del Interior mexicano y posible candidato a la presidencia del país, junto al cadáver de un hombre desconocido en la habitación de un hotel de las afueras de la capital mexicana, conmueve a una sociedad desafortunadamente acostumbrada a la corrupción y el despotismo de sus gobernantes, los abusos del ejército y la violencia sanguinaria de sus cárteles de droga y delincuentes.
   Pero para Agustín Oropeza, periodista de la prensa amarilla, el doble asesinato va más allá de una exclusiva para la Tribuna del escándalo, cuando reconoce la identidad del cadáver del hombre que perdió la vida junto al asesinado ministro.
   Con el estilo reflexivo y magistral que caracteriza a Jorge Volpi, y sin omitir la aplastante realidad de México, el autor nos adentra a través de Oropeza en el submundo de la prostitución infantil, funcionarios corruptos y una vida nocturna colmada de drogas y de una actividad sexual frenética que convive con una sociedad que coexiste con el miedo, el asombro y el apetito por lo morboso. Son tiempos de desolación en que cabe preguntarse qué sucede en las altas esferas y qué esconde la realidad política.


   Edita: Editorial Alrevés