Empezar la lectura de una novela después de haber visto la película que han realizado partiendo de su historia y sus personajes no es nada recomendable. Las continuas comparaciones pueden distraer en exceso, ahogar la lectura. Pero "Adiós, pequeña, adiós" es una de esa obras maestras del reciente cine que a uno no le dejan indiferente, que suscitan temas de conversación y meditaciones que suelen ser encontrados y apasionantes. Hablar de niños, de familias y de los abusos que dentro y fuera de ellas se producen, con los niños presentes, nos toca muy hondo a todos, seamos o no padres, porque todos somos hijos.
He leído "Desapareció una noche", de Dennis Lehane, con una atención, una fruición sorprendentes. He interrumpido la lectura de otras novelas -de Javier Marías y Le Carré- para beberme las quinientas páginas de esta obra maestra de la novela negra. Es una novela diferente, arriesgada, profunda. Nada tiene que ver con esas muchas novelas del género que quieren colarnos, que se empeñan en hacernos creer que son valiosas y decisivas. En algunos momentos me ha parecido que Lehane era el heredero directo del gran Raymond Chandler, un escritor que aborda los temas actuales de una manera -y con un lenguaje- actual y unas técnicas contemporáneas. No se pierde en lo clásico, no es mimético, no se encalla en los tópicos este Lehane que no por casualidad es el autor de Mystic River: a la investigación propia de toda novela con detectives privados dentro suma emoción genuina, auténtica y bien fundamentada crítica a las instituciones, denuncia basada en hechos reales y dolorosos que no se conocen, no se combaten o no se enfrentan jamás con un empeño purificador.
Las desapariciones de niños, sus raptos, están a la orden de día: basta ver la prensa semanal. Lehane entra en el tema y a su alrededor construye un complejo entramado emocional que sacude y nos pone ante un problema pocas veces estudiado con la sinceridad y la fuerza necesarias. Con dos detectives privados y muchos policías, con algunos delincuentes y con algunas mujeres y hombres que contemplan y padecen, con un montón de personajes que nunca son enteramente buenos ni enteramente malos, Lehane plantea y subraya, pero deja puertas abiertas para que quepan opiniones enfrentadas, para que pueda producirse el debate. Estamos en un momento de decadencia, nuestras sociedades consiguen avances físicos incuestionables y a la vez pierden valores humanos de manera catastrófica. Somos seres hechos para el dolor y la confrontación, para el amor y la entrega, somos seres hechos para sentir. En esta novela lo vemos claramente, lo percibimos, y llegamos a la conclusión de que la diversidad que nos separa es buena e inevitable, pero también en algunos aspectos es destructiva, porque cada vez somos más cerrados, más exclusivistas, más pagados de nosotros mismos. Decidimos sin dar lugar a la réplica, por las bravas, con las ideas brillando a fuego en nuestra mente -somos fanáticos, los seres humanos somos seres pensantes con una clara tendencia al fanatismo-, y podemos hacer daño para lograr que el orden, la paz y la calma que precisamos encajen en el esquema de lo que vemos, realizamos y compartimos. Estamos llenos de fanatismo y de secretos, concluye Lehane. Y de decisiones por tomar. Esta novela es una obra maestra, amigos, un libro que no dejará indiferente a ningún lector, lleno de inteligencia y de compromiso, de valores y de pasajes en que se cuestiona todo. Con ecos de las tragedias griegas, con algún eco del gran Shakespeare -la muerte del policía contemplando los edificios de la ciudad-, "Desapareció una noche" encierra una historia atrevida, singular, inolvidable.




13 comentarios:
Aunque leí la novela hace ya unos añitos, el recuerdo que me dejó coincide con lo que nos dices en tu crítica y tus reseñas.
Lehane me gustó mucho en Mystic River y Desapareció una noche, pero me defraudó con Shutter Island (no todo puede salir bien), donde escribe una novela con vistas al cine.
Pero no importa, Desapareció una noche me pareció colosal (todavía conservo la imagen de dónde la leí: estaba de vacaciones), con un cierto sabor a Chandler, pero sin serlo, con un tema real, interesante. Lehane prometía en aquel momento, después me parece que ha caído. Esperemos que se levante, que vuelva a retomar a Gennaro y Kenzie (hay 5 novelas, creo). Pero debe andar de vago entre el cine y el teatro (Coronado es una obra de teatro más una serie de relatos)
Muy Interesante tu descripcion, espero pronto poder leer la novela. Es un tema dificil pero muy comun, y es cierto solo es cuestion de ver las noticias y escuchar cada barbaridad, que pone de nervios mas cuando tienes niños chiquitos.
saludos y un beso leyla
Pues sí, es difícil encontrar algo válido que no te recuerde a todas las producciones e informaciones "basura" tan frecuentes últimamente. Y no estoy hablando de novelas.
Sobre novelas: no he leído "Mystic River". ¿Merezco la cárcel? Sí.
Ya comenté que había leido "Desapareció una noche" y que me parecía una de las grandes. Me alegro compartir la valoración con nuestro anfitrión. Tengo muchas ganas de ver la película.
Lo de leer el libro después de ver la película, me pasó con "Mystic River" y la sensación que tuve es de asombro ante el talento de Clint Eastwood para condensar, casi destilar la atmósfera de la novela. Lehane resalta más los personajes femeninos pero Eastwood no se deja nada y nos regala una secuencia (el monólogo de la mujer de Sean Penn) totalmente shakespiriano.
La novela es espléndida, la película una obra maestra.
Perdonad el anterior anónimo soy yo, Tristan.
La crítica ha puntuado muy bien la película. No la he visto, pero espero atraparla en video. Si que me pareció grande Mystic River, aunque no he leído nada de su autor. Y ganas quedan después de leer tu entusiasmo en el comentario. Nos lo pegas.
Siempre me gusta esperar a que termines de comentar una novela para tener una visión más redonda y acabada. No he leído esta novela, pero por lo que cuentas vale la pena irla a comprar y sentarse a leerla.
Yo ahora estoy con Auster, Duras, Hanif Kureishi, John Banville, y libros de los escritores dominicanos Rey Andújar, Hilma Contreras y Rafael García Romero. Pero te prometo que si encuentro el libro en la librería, lo compraré y le haré un hueco ya que la historia me ha atraído, en especial tu crítica.
Un gran saludo, Francisco. Y enhorabuena por el maravilloso trabajo que realizas a través de este espacio.
Jokin: Una gran caída esa novela/guión, desafortunada, mal escrita/apresurada, un error que le hace perder muchos puntos en la visión global de su obra. Esta novela -Desapareció una noche- es una auténtica maravilla, y quedará por ella.
Mine: Si tienes hijos -yo no tengo- creo que se te deben de crispar los nervios muy a menudo. Un saludo.
Blanca: Espero que se te pegue el entusiasmo y de verdad la leas. Ya nos contarás. Un saludo.
Noemí: Ninguna cárcel, amiga. Hay tanto por leer...
Anónimo: Gracia por tus palabras, que nos sitúan e informan.
Tristán: Gracias de nuevo.
Publicar un comentario en la entrada