Émile Zola: El vientre de París / La conquista de Plassans (Alba Editorial)

El interés por los "temas modernos" llevaron a Zola a centrar en Les Halles, el Mercado Central de París, la acción de la tercera novela del ciclo de Los Rougon-Macquart: El vientre de París. En ella Lisa, una próspera Macquart, hospeda inopinadamente a su cuñado Florent, prófugo del penal de Cayena, convicto por sus actividades republicanas. Con La conquista de Plassans (1874), la cuarta novela del ciclo, Zola vuelve al lugar de origen de los Rougon-Macquart.





   Émile Zola es uno de los clásicos más vivos y la lectura de sus obras no produce extrañeza, sino feliz reconocimiento. Estas dos obras son dos magníficas recuperaciones que le debemos también a Alba y cuentan con muy cuidadas traducciones y conforman un volumen de calidad y belleza muy destacables. 


    Edita: Alba Editorial 

Iván Cerdán Bermúdez: Turbio




   TURBIO “El viaje es una oportunidad. La última”. Andreas inicia unos días de vacaciones en Marbella junto a Carmen, su compañera sentimental. Sin embargo, su escapada marcará un antes y un después. Allí tropezará con viejas rencillas familiares, antiguas relaciones y nuevos sentimientos. Salir a correr se convertirá en su válvula de escape en un mundo cada vez más asfixiante. Descubrirá que vivir es mucho más que estancarse en la rutina, que el pasado escuece y las heridas sangran.
   En Turbio, su primera novela, Iván Cerdán bebe de Cioran, de Philip Roth, de Sherlock Holmes, de James Bond. Y lo hace para crear un estilo propio y difícilmente clasificable, una historia que respira vida y realidad. Turbio es misterio. Y remordimientos. Y sexo. Y crimen. Y amor. Y sufrimiento. Y verdad. Y mentira.
   IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ nació en Madrid en 1976. Es licenciado en Derecho y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Ha realizado varios cortometrajes que han sido premiados  a nivel nacional e internacional. Colabora con el periódico ABC y su suplemento ABC Cultural realizando críticas literarias y cinematográficas. Codirige el blog de crítica La Carcoma. Publica regularmente relatos de ficción en diversas revistas literarias  de España y México. Ha impartido talleres de guion cinematográfico y documental y ha formado parte del elenco de profesores del Taller de Escritura de la UCM. Actualmente se encuentra en fase de preproducción de su primer largometraje, Por tu culpa aquí siempre es invierno y de dos obras de teatro, Los últimos días de Philip Seymour Hoffman y Maquinistas, junto a Rafael González. Turbio es su primera novela.


   

José Abad: Mario Bava. El cine de las tinieblas



Mario Bava nació en julio de 1914 -acaba de cumplirse el primer centenario de su nacimiento-, “enredado en tiras de celuloide”, según él mismo decía. Su padre, Eugenio Bava, fue uno de esos pioneros de la estirpe de George Méliès que ayudaron a convertir el espectáculo cinematográfico en una experiencia singular. 

Bava representa una forma de entender el Séptimo Arte ya extinta. Era un profesional que vivió de, para y por el cine. Empezó desde abajo, diseñando los títulos de crédito de películas de otros, y murió con las botas puestas, embarcado en proyectos que unas veces conseguía sacar a flote y otras no. 

Entre 1939 y 1960 fue operador, director de fotografía y técnico de efectos especiales para cineastas como Roberto Rossellini, Riccardo Freda o Pietro Francisci. En 1960 debutó como director en una película “de culto”: La máscara del demonio, piedra angular del cine gótico italiano y, en años sucesivos, dirigió La muchacha que sabía demasiado y Seis mujeres para el asesino, dos títulos que darían su forma definitiva al giallo. 

Su carrera como director coincide con un período de esplendor en la industria italiana, irrepetible. Firmó veinticinco largometrajes en los que, además de dirigir, participó en el guión, la fotografía o el montaje. Consagrado por entero al cine de género, Bava no hizo ascos a ninguno: cine de terror, péplum, thriller, western, ciencia ficción, etc. Se atrevió incluso con la adaptación de un cómic, Diabolik, cuando esta practica era más rara que común.

Émile Zola: La fortuna de los Rougon / La jauría






   A los veintiocho años, Émile Zola concibió el proyecto del ciclo novelístico Los Rougon-Macquart, "historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio". En 1871 inició esta magnífica saga con dos novelas, La fortuna de los Rougon y La jauría. La primera de ellas establece los orígenes de la familia, la rama legítima (los Rougon) y la ilegítima (los Macquart), en Plassans, inspirada en Aix-en-Provence. En La jauría, Aristide Rougon triunfa en la especulación inmobiliaria y su hijo Maxime se convierte en un galán de moda. 


   Edita: Alba Editorial 







   Émile Zola es uno de los mejores autores para saber comprensivamente de su época y de la nuestra, pues siguen vigentes sus análisis sociales y políticos. Además, es un narrador de primera clase y sus obras son entretenidas y de fácil, subyugante lectura. No faltan asimismo en ellas personajes que invitan a la identificación y al descubrimiento. Las obras editadas por Alba cuentan destacadamente con unas traducciones de alta calidad, por lo que la recomendación de estos libros me parece segura y necesaria. 


Eduardo Ruiz Sosa: Anatomía de la memoria




   Una novela sobre la necesidad de la rebelión y la memoria en un mundo enfermo de violencia, desolación y olvido. 


   En 2012, un jurado formado por Juan Villoro, Ignacio Vidal Folch y Lourdes Iglesias concedió, por unanimidad, a Eduardo Ruiz Sosa la I Beca de Creación Literaria Han Nefkens, lo que le permitió cursar el Máster en Creación Literaria de la Universidad Pompeu Fabra y dedicarse durante un año a escribir Anatomía de la memoria. El resultado ha sido una novela extraordinaria que sorprende por la originalidad y complejidad de su estructura (con la forma de un tratado de anatomía va diseccionando los mecanismos, las trampas y la imposibilidad de la memoria); por su estilo envolvente y su prosa hipnótica; por su contenido, que incide en los temas esenciales de nuestro tiempo: la identidad, la memoria, la violencia, la búsqueda de la utopía…

   A principios de la década de los setenta, en el norte de México, un grupo de estudiantes conocido como Los Enfermos inició un movimiento revolucionario que pretendía instaurar un nuevo orden nacional. El entonces joven poeta Juan Pablo Orígenes formaba parte de aquel grupo. Cuarenta años después, el Ministerio de Cultura encarga a Estiarte Salomón escribir la biografía del escritor con el propósito de publicar, a manera de homenaje, sus obras completas. Será en las conversaciones que mantiene con Salomón, cuando Orígenes, enredado en el delirio de su propia memoria, descubra que algo en su pasado quedó incompleto y volverá a recorrer las calles de la ciudad tratando de recuperarlo. Desde la pesadilla de la impostura, la conspiración y las traiciones, Orígenes se reencuentra con aquellos Enfermos de su juventud, pero el país ha cambiado y otros grupos de enfermos aparecen en el trayecto de esa búsqueda: no se trata ya de lo que el poeta y los Enfermos hicieron en aquellos años, sino de lo que harán ahora: el Ensayo de Resurrección, el regreso de la Enfermedad al país. Estructurado a la manera de un tratado anatómico y en estrecha relación con Anatomía de la melancolía, de Robert Burton, Anatomía de la memoria es la historia de la descomposición y recomposición de los recuerdos, de cómo nos aferramos a lo perdido o, en resumen, como dice uno de los epígrafes del libro, citando al poeta Guillermo Sucre, de cómo «la memoria no perfecciona el pasado, sino la soledad del pasado». 


   Dice Eduardo Ruiz Sosa que ha querido escribir un libro “como caja de ideas, como carta que se escribe a los amigos, a los enemigos, a cualquiera. Hoy en día es posible ver que en México millones de libros han salido a las calles: están ahí, marchando y gritando en contra de la corrupción y a favor de un país más justo, en el cual nuestras voces se escuchen y se tomen en cuenta. Mi intención es hacer un libro que sea una forma de ver el mundo, que establezca un diálogo entre los lectores, entre las personas que están ahí afuera, escribiendo ellos mismos el pasado de su porvenir.” 



Eduardo Ruiz Sosa nació en Culiacán, México, en 1983 y desde 2006 reside en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Estudió Ingeniería Industrial y es doctor en Historia de la Ciencia por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente cursa el último año del Doctorado en Filología Española. Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sinaloa (2006-2007) y en 2007 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Inés Arredondo con el libro La voluntad de marcharse (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2008). Textos suyos han aparecido en las antologías: A fin de cuentos, La letra en la mirada, Renovigo, Siete caminos de sangre y Emergencias, doce cuentos iberoamericanos (Candaya, 2013). Ha publicado narrativa, crónica y ensayo en diversas revistas impresas y digitales, además de coordinar y escribir en la actualidad para la revista digital www.lajuntadecarter.com. 

Émile Zola: La confesión de Claude

   



   De marcado carácter autobiográfico y primera novela que escribió el gran escritor francés y maestro del naturalismo Émile Zola, La confesión de Claude narra bajo forma diarística la siguiente historia: llegado a París de provincias, el joven Claude anota en un diario sus impresiones y sentimientos, una vida muy distinta a la que había imaginado en los paseos con sus amigos en la Provenza de su infancia. A ellos les escribe para dar cuenta de su desamparo ante el frío, el hambre y la falta de alguien con quien compartir su existencia miserable. Una noche, Claude conoce a Laurence, muchacha salida del arroyo que vive la bohemia parisina. Al poco, decide darle cobijo y, en su fuero interno, se propone amarla y redimirla. Sin embargo, la presencia de una vieja alcahueta y de Jacques, amigo y vecino de Claude, podría complicar las cosas…
Novela aún romántica por su forma y estilo, La confesión de Claude es un certero estudio sobre los celos, el pecado, la redención y el amor imposible. Su publicación levantó un gran revuelo en Francia, si bien la censura, tras minuciosas pesquisas, decidió al final no prohibirla, con lo que fue el primer paso de Zola en el campo de la novela y toda una declaración de intenciones de una nueva ética y estética que quería describir la realidad tal como era y no tal como la había idealizado el romanticismo: el naturalismo.

   «Dudé largamente antes de entregar al público las siguientes páginas. Dudaba de mi derecho a mostrar un cuerpo y un corazón en completa desnudez y me interrogaba sobre si me sería permitido divulgar el secreto de una confesión…


Émile Zola, considerado uno de los padres del naturalismo, nació en París en 1840. Transcurrió su infancia en Aix-en-Provence, donde fue compañero de estudios de Paul Cézanne. En 1858 regresó a París y, tras no aprobar los exámenes de bachillerato, consiguió empleo en las aduanas y, después, en la editorial Hachette. Este último trabajo le permitió entrar en contacto con el mundo artístico de la capital y descubrir su vocación literaria. En 1864, publicó su primer libro, Cuentos para Ninon,y, el año siguiente, la novela autobiográfica La confesión de Claude. A partir de entonces, se dedicó exclusivamente a la escritura y paulatinamente fue alejándose del romanticismo y acercándose a la filosofía positivista y al realismo. Con Teresa Raquin(1867) se consagró ante el gran público, y, entre 1870 y 1893, ideó y escribió Los Rougon-Macquart, un ambicioso proyecto compuesto por veinte novelas de carácter naturalista (entre las cuales Naná y Germinal) en que relató la historia de varias generaciones de una familia bajo el Segundo Imperio.
Entre su obra ensayística destacan La novela experimental (1880), que fue el más importante manifiesto del naturalismo, y ¡Yo acuso! (1898), un extenso artículo en el que defendió abiertamente la inocencia del capitán Dreyfus, judío acusado de alta traición a la patria. A raíz de este artículo, tuvo que exiliarse a Londres hasta que se demostró el complot en el famoso «asunto Dreyfus». En 1899 volvió a París y el 29 de septiembre de 1902 murió asfixiado por el mal funcionamiento de una chimenea, aunque su fallecimiento queda todavía envuelto en el misterio.


Edita: Editorial Funambulista

Andreu Martín: maestro negado

 


   Siempre cometo el error de olvidarme de Andreu Martín, el gran escritor barcelonés, cuando hablo de novela negra y debo citar a mis referentes, a mis maestros. Con él me pasa como a otros con Vázquez  Montalbán: nos parecen autores tan cercanos, tan familiares en nuestro día a día, que los menospreciamos, los apartamos cuando estamos dedicados a lecturas de alta novela y alta literatura, de clásicos celebrados por todos, de imprescindibles a los que además consideramos eternos. En esas épocas miramos a Montalbán y a Martín como a autores menores, los empujamos hasta el rincón menos visible de nuestras estanterías, como si un pudor violento y destructivo quisiera borrar con ese acto la verdad de algunos rincones de nuestra memoria más querida, mejor disfrutada, más viva  y perdurable. Pero, vamos a ver, ¿no es alta literatura Bellísimas personas, Sucesos, Prótesis? Sin duda. Lo que ocurre es que nos ponemos a mirar desde la altura de los reputados críticos, los escrupulosos historiadores de la literatura, los enjundiosos autores que queremos ser soñando con volar a las alturas de los Faulkner, Balzac, Zola. Y entonces no nos valen las influencias negras ni policiales, la novela menor, de entretenimiento y tiros. Sí, sí. O sea, que disparamos contra nosotros mismos. ¿De verdad nuestro máximo deseo es escribir otro libro a lo Faulkner, a lo Balzac, a lo Zola? Pensemos. No, no. Esos maestros tienen su lugar. Y para enfrentar nuestra realidad de aquí y de ahora, para hablar del capitalismo caníbal y de la violencia latente en nuestra sociedad hiperindividualizada hay que mirar hacia la novela negra, hacia Hammett, hacia Vázquez Montalbán, hacia Dennis Lehane, hacia Juan Madrid, hacia el maestro Andreu Martín, que se renueva en cada libro, que crea personajes memorables, que hace valer la estructura de la novela como pocos. Ah, la grandeza de este maestro cercano. Que como es de aquí, pues no parece tan decisiva ni celebrable. Andreu Martín, al que negaremos cuarenta veces. Pero al que volveremos con frecuencia porque nos aburren tantas lecturas ya, porque encontramos tan a menudo lo mismo en tantos autores de moda. Andreu Martín, al que volveremos mientras planeamos una nueva novela, porque nos dio sabias y utilizables lecciones (humildes y vitalistas) en muchos libros que no se han borrado de nuestra memoria útil. Perdóname, Andreu Martín. Aquí dejo constancia de mi admiración absoluta por tus libros. Y prometo no volver a negarte nunca más. 

Jorge Volpi: La paz de los sepulcros

   


   La aparición del cuerpo sin vida de Alberto Navarro, ministro del Interior mexicano y posible candidato a la presidencia del país, junto al cadáver de un hombre desconocido en la habitación de un hotel de las afueras de la capital mexicana, conmueve a una sociedad desafortunadamente acostumbrada a la corrupción y el despotismo de sus gobernantes, los abusos del ejército y la violencia sanguinaria de sus cárteles de droga y delincuentes.
   Pero para Agustín Oropeza, periodista de la prensa amarilla, el doble asesinato va más allá de una exclusiva para la Tribuna del escándalo, cuando reconoce la identidad del cadáver del hombre que perdió la vida junto al asesinado ministro.
   Con el estilo reflexivo y magistral que caracteriza a Jorge Volpi, y sin omitir la aplastante realidad de México, el autor nos adentra a través de Oropeza en el submundo de la prostitución infantil, funcionarios corruptos y una vida nocturna colmada de drogas y de una actividad sexual frenética que convive con una sociedad que coexiste con el miedo, el asombro y el apetito por lo morboso. Son tiempos de desolación en que cabe preguntarse qué sucede en las altas esferas y qué esconde la realidad política.


   Edita: Editorial Alrevés

Lev N. Tolstói: Anna Karénina




   La sola mención del nombre de Anna Karénina sugiere inmediatamente dos grandes temas de la novela decimonónica: pasión y adulterio. Anna Karénina, que Tolstói empezó a escribir en 1873 y no vería publicada en forma de libro hasta 1878, es una exhaustiva disquisición sobre la institución familiar y, como dice Víctor Gallego (autor de esta nueva traducción), «una fábula sobre la búsqueda de la felicidad». La idea de que la felicidad no consiste en la satisfacción de los deseos preside la detallada descripción de una galería espléndida de personajes que conocen la incertidumbre y la decepción, el vértigo y el tedio, los mayores placeres y las más tristes miserias.


Edita: Alba Editorial 

Javier Zuloaga: El hombre que pudo ser libre




   Octubre de 2002. En el hospital piquiátrico de Oña, Ramón Ayestarán rememora su pasado. Bilbao, 1919. Ramón es un niño con un prometedor futuro en los negocios siderúrgicos de su familia, pero su precoz rebeldía cambiará su destino. En la vida de Ramón ya han entrado dos personajes cruciales: la Conta, una antigua criada que lo inició sexualmente y a quien reencontrará convertida en combatiente anarquista durante la Guerra Civil, y el Zanahoria, al que conoció en el internado y que logró materializar su sueño: surcar los mares a bordo de una goleta llamada La Flamenca. 
   Javier Zuloaga describe el periplo vital de un hombre a lo largo de casi un siglo sesgado por grandes convulsiones, traicionado por sus amigos y recluido injustamente, pero que también logró disfrutar de intensos momentos de libertad navegando por el Atántico junto a contrabandistas y combatiendo el fascismo en las filas del maquis. 

Heleno Saña: La revolución libertaria



   "De 1936 a 1939 tuvo lugar en España -escribe el autor- no sólo una guerra civil sino también una revolución social. Y fue mucho más que un corto verano de la anarquía, como dio a entender Hans Magnus Enzensberger con el poético título de su libro sobre España, en conjunto positivo para los anarquistas. Duró, lo mismo que la propia guerra, casi tres años largos, dramáticos y despiadados. Esta revolución, que en su hora conmovió y dividió hondamente al mundo, ha caído en gran medida en el olvido, a pesar de que sobre la Guerra Civil española se han publicado más libros que sobre la Segunda Guerra Mundial. Por lo que a mí respecta, no la he olvidado. Al contrario: cuanto más pasan los años, tanto más consciente soy de su singular trascendencia, y también, naturalmente, de su carácter trágico". 

   Heleno Saña nació en Barcelona en 1930 y reside desde 1959 en Alemania, país del que procede su esposa. Aparte de su copiosa labor como colaborador de numerosas publicaciones españolas y extranjeras, es autor de alrededor de 40 libros, más de un tercio en lengua alemana. Su obra como teórico social, filósofo e historiador abarca un amplio espectro temático, y su preocupación central ha sido la confrontación con todas las formas de opresión, alienación y deshumanización engendradas por las ideologías dominantes. O como escribía él mismo en uno de sus libros alemanes: "No me hice escritor para lustrar las botas de los poderosos". Como ha reconocido en general la crítica tanto española como alemana, la obra de Heleno Saña se distingue por su insobornable independencia, su amor a la verdad, su rigor intelectual, su claridad expositiva y la garra de su estilo, atributos presentes en este libro. 

   La revolución libertaria fue publicado en alemán en 2001 por la editorial Nautilus de Hamburgo. La edición en español lleva un apéndice no incluido en la edición alemana: "Filosofía del anarquismo español".

   "En realidad, lo que se había producido en España no era sólo una guerra civil, sino el inicio de una revolución" (George Orwell, Homenaje a Cataluña

   "Un ejemplo de revolución anarquista a gran escala -en realidad, el mejor ejemplo que conozco- es el de la revolución española de 1936, durante la cual se implantó en la mayor parte de la España republicana una revolución anarquista sumamente ejemplar" (Noam Chomsky, Sobre el anarquismo

   "En 1936, el anarquismo puso realmente en marcha una revolución social y el proyecto más progresista de poder proletario que haya existido jamás" (Guy Debord, La sociedad del espectáculo



   Edita: Editorial Laetoli 




Manuel Vázquez Montalbán: Carvalho: Huidas













    Planeta y Pepe Carvalho celebran cuarenta años de estrecha amistad. Para conmemorarlo, la editorial reúne en ocho magníficos volúmenes las aventuras del detective barcelonés creado por Manuel Vázquez Montalbán, el autor que revolucionó el género negro y sentó las bases de la novela policíaca moderna. 

   Pepe Carvalho es una figura que evoluciona con los años: un escéptico sentimental en sus inicios y un amargo y melancólico personaje en sus últimas aventuras. El detective gourmet es un personaje complejo y contradictorio, cuya visión existencial le sirvió al autor como álter ego para retratar sin complejos la sociedad que le rodeaba. 

  En este cuarto volumen, un joven aparece muerto, desnudo en la arena y con la piel tatuada: «He nacido para revolucionar el infierno.» Una viuda encarga la investigación de la muerte de su marido, hallado con unas bragas de mujer en el bolsillo. Stuart Pedrell, importante ejecutivo, cosido a navajazos en un barrio extremo de la ciudad cuando todo el mundo le suponía haciendo un viaje por la Polinesia. Carvalho, por cuestiones de salud, inquilino de un balneario en el que se topa con el cadáver de mistress Simpson. Cuatro historias del detective Pepe Carvalho donde la huida se convierte en una promesa incumplida: la realidad supera muchas veces a los sueños.


Noam Chomsky: Sobre el anarquismo




Noam Chomsky, uno de los intelectuales más influyentes del mundo, considera que el anarquismo es la confluencia de dos grandes corrientes, el socialismo y el liberalismo, que desde antes de la Revolución francesa hallaron "esa expresión característica de la vida intelectual de Europa", como escribía Rudolf Rocker. El anarquismo es, por tanto, heredero de la Ilustración y hunde sus raíces en Rousseau, Humboldt y otros filósofos. En los últimos 100 años, pocas corrientes de pensamiento han tenido en España tanta influencia e importancia y, sin embargo, pocas han sido tan mal entendidas. El anarquismo, decía Bertrand Rusell, es "el ideal último al que debería aproximarse la sociedad". No hay motivos para suponer que la historia ha terminado y que las actuales estructuras de autoridad y dominio están grabadas en piedra.

Noam Chomsky (Nueva York, 1928) es uno de los intelectuales más conocidos y respetados en la actualidad. Su incesante actividad abarca desde sus estudios linguísticos y la docencia en el Massachussets Institute of Technology (MIT) a sus libros políticos, en los que ha analizado y denunciado especialmente la política exterior de EE UU. Entre sus numerosas obras pueden destacarse Los nuevos intelectuales (Península), Los guardianes de la libertad (Crítica), Ilusiones necesarias(Libertarias), El miedo a la democracia (Crítica), Año 501: la conquista continúa (Libertarias), Piratas y emperadores(EdicionesB), La quinta libertad (Crítica), Estados canallas(Paidós), Hegemonía o supervivencia (Ediciones B), Poder y terror (RBA), Estados peligrosos (Paidós), Ambiciones imperiales (Península) o Intervenciones (Siglo XXI). En 2005 Chomsky fue elegido por los lectores de la revista norteamericana Foreign Policy y la británica Prospect como el intelectual más influyente del mundo.

"[La época de mi adolescencia] era un período de fermento político apasionante. Yo me había vuelto crítico de los bolcheviques y vi en la guerra española un portentoso ejemplo de revolución popular que llevaba a la práctica los principios de la izquierda libertaria. Creo que mi primer artículo —tendría diez años— fue sobre la caída de Barcelona. La atracción nació entre el temor a que los brotes fascistas terminaran por oscurecer Europa y el rayo de esperanza que ofrecía una revolución singular» (Noam Chomsky, entrevista con EFE)

«Confieso mi admiración por Chomsky, a pesar de sus contraluces. No me cabe duda de que en ocasiones sus juicios han sido excesivamente sumarios. Pero su entereza, tenacidad y esfuerzo por dar a a conocer la cara oculta de las cosas me parece admirable y ejemplar. En un momento en que es muy fácil manipular la información, ha intentado no dejarse engañar. Ha dado a conocer hechos terribles, y ha proporcionado una voz a los que no tienen voz» (José Antonio Marina, El Mundo)

"Este libro expone algunas ideas y pensamientos de Chomsky sobre el anarquismo, campo político donde se sitúa el protagonista. Ensayos, conversaciones, entrevistas y escritos recopilados entre 1970 y 2004, que contribuyen a difundir el pensamiento libertario más allá de prejuicios y manipulaciones interesadas" (Ernesto Costa, Le Monde Diplomatique)


Ricardo Piglia: El camino de Ida

   


   Intensa meditación sobre el anarquismo y un anarquista solitario que decide poner en práctica algunas de sus ideas contra el capitalismo matando a científicos que contribuyen al sostenimiento del sistema y a su afianzamiento en nuestro mundo, El camino de Ida es una novela que plantea muchos interrogantes que no busca resolver, ni ideológica ni narrativamente -confiando el éxito de la obra a los latidos de la trama y los deseos y sentimientos de los personajes, a veces mentiras y artículos solo para el entretenimiento y para el vendaje de los verdaderos sentimientos y los verdaderos latidos vitales- , y se postula como novela abierta, como libro necesario y contrapuesto a la voluntad de tantos que apuestan firme y académicamente por el fin de un género que sigue vivo, poderoso en mutaciones y propuestas. 
   Se vale Piglia de su personaje más querido, Emilio Renzi, y nos lleva con él a una universidad de los Estados Unidos en la que Renzi impartirá un seminario y encontrará a Ida -que da título con su nombre a la novela-, amará a Ida en encuentros secretos y la verá morir inesperadamente, quizá asesinada o víctima colaboradora de un anarquista que se ha retirado de las ciudades y ha fraguado un manifiesto contra el mal de las sociedades capitalistas. Mediante conversaciones en las que la literatura es fundamental, y no un recurso para ennoblecer el texto o para llenarlo de referencias cultas, mediante el estudio de textos y algunas obras clásicas -de Conrad, Kropotkin, Tolstói, entre otros-, Renzi bucea en el sentido de los acontecimientos que le tocan vivir y sufrir y busca fijar en una foto mental algunas imágenes lógicas, intenta crear cuadros de razón y grabados de comprensión, pero Piglia sabe que no hay respuestas definitivas, sino solo esbozos, hilos de los que tirar, apuntes para continuar, y la novela escapa libre y completa del puzle y del entretenimiento para adultos al optar por el vuelo elegante y esquivo, el desanudamiento, el brillo que huye de la mirada facilitadora de ideas como pastillas que tomar con un sorbo de agua. Ida, es un camino de ida, dice Piglia. 
   Válida como bello objeto -la primera parte, quizá la mitad de la novela está escrita de manera subyugante y tan hermosa como una luz serena y acariciadora posada en una cara o en una mano hermosa-, como gran obra literaria, El camino de Ida es asimismo un material de inigualable valor y utilidad preciosa, como pedían los comprometidos con las causas y los oprimidos, que no se sustenta en ideas de saldo ni dictámenes prefijados, sino en un cuestionamiento sin fisuras que es el mejor medicamento para estos tiempos insanos. 

José López: Tierra de por medio




   Tierra de por medio tiene como protagonista a Luis Costa, un detective especializado en encontrar a personas desaparecidas. José López presenta un relato ágil y ameno, que aúna la crónica negra con algunos elementos históricos y sociales. La narración intenta transitar por caminos que la alejen del tópico y centra su fuerza en personajes bien construidos e historias que se entrelazan de una manera muy natural. Encontraréis violencia mientras se plasman situaciones muy actuales y reconocibles, se nos habla de la corrupción cercana y de la actual situación económica y social, convulsa y aún poco reflejada con acierto en la novela actual. 
   Cuenta con un revelador prólogo de Oti Rodríguez Marchante.

   José López Pérez (L´Hospitalet de Llobregat, 18 de septiembre de 1960) es un profesional multidisciplinar y gran amante de la música. Su primer libro fue Cuadernos de Rock de L´Hospitalet 1990, una recopilación sobre el panorama musical de esa localidad y los grupos y solistas de aquella época. Muy vinculado al mundo del cine, es creador y editor del blog No solo cine, un espacio donde tienen cabida todo tipo de artículos y noticias relacionados con la cultura y en el que ha entrevistado a grandes profesionales de la música, las letras y el cine. Su último proyecto es Las tres vidas de Pedro Burruezo, un documental sobre el artista y mítico cantante de Claustrofobia, que el propio López ha dirigido, escrito y producido. 







Arturo Pérez-Reverte: El francotirador paciente

   


   Es inevitable pensar que detrás de esta novela hay un guión que invita a la realización de una película. Es el guión del escritor Arturo Pérez Reverte, ese que está en la cabeza del que inventó esta historia. También la claridad de la exposición, del nudo y del desenlace invitan a pensar en lo mismo: se ha dejado lo esencial, lo que importa al lector que no quiere complicarse las horas, sino disfrutarlas. Reverte ha hecho primar la narrativa clásica y directa y ha orillado toda complicación formal, estructural e innovadora, pero aun así no ha esqueletizado la historia y no le ha dado al público lector un producto
   Pérez Reverte conoce muy bien el oficio de contador de historias, de novelista formal y sin complejos, el que ahora y casi siempre ha triunfado: porque envuelve al lector con lo narrado, porque lo alimenta con las dosis justas de emoción, sorpresa e información que hacen interesantes una trama y a unos personajes de ficción. Y aquí está la clave: el autor escribe para quien quiere saber más sobre un tema -los grafitis en este caso, los que están contra el sistema- y se documenta muy bien, planea muy bien, traza muy bien y nos deja bien claro, con su estilo, con sus diálogos -a veces elevados, demasiado: una de las última frases de la protagonista contiene tres adjetivos inusuales junto al sustantivo que quizá nadie podría decir en una situación estresante, apremiante (pág. 285)- y con las conclusiones finales que estamos ante una novela, un entretenimiento culto, útil, inteligente, aunque desgraciadamente nada más que eso. El final de la novela así lo atestigua: son las emociones las que vencen, las que deben arrastrar al lector, las que lo harán sentir que ha valido la pena dedicarle un puñado de horas a una lectura. Es la meta que busca Reverte, y no cabe sino señalarlo. 
   El académico y antiguo reportero de guerra ambienta muy bien, describe con cortas y certerísimas pinceladas, desliza frases de alta categoría en medio de la narración fluida y empatizadora de quien narra -habría que haber eliminado en la corrección definitiva algún que otro yo del todo innecesario-, una experta en arte urbano que se pone, merced a un encargo muy bien pagado, tras la pista de un famoso artista del grafiti a quien los medios de comunicación -y alguien más- están deseosos de asignarle una cara y una identidad que fijen y definan. Lastimosamente, Reverte deja reposar en recursos algo fáciles -casi telefílmicos- algunas asociaciones -no me convence ni el personaje ni el papel del taxista-, algunas claves del libro -el grafitero visto como una sombra seca, cortante y, en un caso determinado, también cruel-, con lo que al final tengo la sensación de que lo acerca a lo bestsellero y a un cierto conservadurismo inesperado y desequilibrador que falsea el contenido de la historia y la deja algo hueca, incompleta o desorientada. E impide concluir que es una novela trascendente, aunque tenía dentro todo lo que necesitaba para llegar a serlo.