Un joven inspector es trasladado a Huesca, donde va a conocer al jefe de policía de la ciudad, un hombre misterioso y del que se hablan cosas muy contradictorias, un mito y un demonizado, un ser fascinante. El policía empieza a indagar antes de viajar a Huesca y, sin conocer a su futuro jefe, ya queda hechizado por cuanto descubre y le cuentan. Se trata de un adepto al régimen franquista, pero díscolo, reacio a aceptar honores y la jefatura de plazas más importantes, alguien que ha hecho de la rectitud su santo y seña.
Michel del Castillo es un autor español que escribe en francés, con una biografía novelesca y novelada por él mismo en diversas obras, que tiene como referentes literarios a Miguel de Unamuno y a Fiodor Dostoievski. Las primeras setenta páginas de esta novela son apabullantemente buenas: alternando la profundidad con las caracterizaciones sumarias, Del Castillo recrea una época y a algunos de sus moradores, los policías, con tanto vigor y serenidad que es difícil separarse del libro, en el que no hay misterio ni intriga pero sí verdades como puños y personajes vivos y creíbles. Además, la escritura es rica, en la mejor tradición del realismo bien adjetivado, que no desdeña la meditación ni el párrafo elegantemente solemnes, hechos para la lectura atenta y sin prisas. Para la lectura que atrapa y deja poso.
Michel del Castillo es un autor español que escribe en francés, con una biografía novelesca y novelada por él mismo en diversas obras, que tiene como referentes literarios a Miguel de Unamuno y a Fiodor Dostoievski. Las primeras setenta páginas de esta novela son apabullantemente buenas: alternando la profundidad con las caracterizaciones sumarias, Del Castillo recrea una época y a algunos de sus moradores, los policías, con tanto vigor y serenidad que es difícil separarse del libro, en el que no hay misterio ni intriga pero sí verdades como puños y personajes vivos y creíbles. Además, la escritura es rica, en la mejor tradición del realismo bien adjetivado, que no desdeña la meditación ni el párrafo elegantemente solemnes, hechos para la lectura atenta y sin prisas. Para la lectura que atrapa y deja poso.



8 comentarios:
Ummmm. Suena muy atractivo.
Buenos referentes Francisco.Desconocía a éste autor.Sigo tu reseña.
Un abrazo.
Gracias, Francisco. Queda anotado (tiene muy buena pinta) Un abrazo fuerte, muy fuerte.
Llama la atención leerlo. Lo apunto.
Enriquecida me voy de tu gran biblioteca.
Lindo.
Abrazos.
Francisco, en cuenta lo tengo. Creo que me va a enganchar.
Saludos.
No sé si él se debe considerar español, pienso que es un autor absolutamente marcado por su desgraciada infancia, con cierto resentimiento, por esas causa personales, hacia España. Lo cual no quiere decir nada, literariamente hablando.
Huesca como escenario de una trama negra. Bien, bien, bien...
Esa lectura a fuego lento que tanto me gusta. La verdadera riqueza espiritual. Me fascinan eses tipo de novela negra. Interesante autor, que no conocía. En la próxima me meteré en novela, que ahora estoy con un ensayo largo. Besos y FEliz Navidad
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