14 diciembre 2007

Michel del Castillo: La noche del decreto (y 3). Crítica


El tiempo puede remar a favor, llevarnos en una barca por un río que nos vigoriza. Pienso en esto al acabar de leer "La noche del decreto", novela que compré hace muchos años, que vendí y volví a comprar el pasado año. Pasó el tiempo y por fin la he leído, acaso en el momento en que mejor puedo entenderla y disfrutarla. Porque se trata de una de esa novelas que señalan una ruta, que te hacen crecer, vivir con los ojos más abiertos. Del Castillo es un lector apasionado de Unamuno y de Dostoievski. Qué casualidad. Dos autores a los que he leído con muchísima atención, con muchísimo interés. La novela la narra un policía. Qué casualidad, ahora que dedico mucho tiempo a la novela negra y escribo en este blog. Casualidades favorecedoras.
Sé que hay pocas grandes novelas en nuestro tiempo. Pocos autores auténticos, de peso, a los que se lee sabiendo que cada página es importante. Con Michel del Castillo, con esta gran novela, he sentido que debía leer despacio, anotar mucho, meditar y dejarme impregnar. Ha valido la pena. Se trata de una novela con sabor a clásico, de una novela de autor esencial, digno discípulo de sus maestros. Publicada en 1982 en España (un año antes en Francia), lleva dentro a un personaje magistralmente creado, trae el recuerdo de la guerra civil española, de la posguerra, de la dictadura, de los vencedores y los vencidos. Pero también retrata al mal, ofrece agudas meditaciones sobre la religión, la venganza, el odio, el perdón. Como en "El corazón de las tinieblas", de Conrad, en esta novela hay un ser mitológico hacia el que viaja un hombre cargado de pena y culpa, que se siente imantado, hechizado incluso cuando está al fin junto al imaginado y temido ídolo oscuro, cuyo pensamiento y obra se basa en la creencia absoluta e indiscutible en el orden, un orden proveniente de la lógica ejecutora de un inquisidor, de alguien que se hizo policía para implantar ese orden, para venerarlo en cada acción, cada silencio, cada palabra. Alguien que se atreve a decir que el futuro será del orden, que la policía contribuirá a establecerlo sin fisuras hasta conseguir que los ciudadanos ya no soporten la carga de su libertad, que ni siquiera desearán.
La habilidad de Del Castillo, la veracidad, la firmeza y el manejo de la trama, de los personajes es de los que invocan el superlativo, las palabras desatadas, la admiración frontal. "La noche del decreto" es una novela que expone ideas, que las rebate, que hace recuento de medio siglo de la sociedad española (por dentro y por fuera) y además es absolutamente literaria, maravillosamente literaria. El tiempo, ya digo, juega a favor a veces. Cómo le agradezco que ahora me haya brindado la posibilidad de adentrarme en estas páginas que crecen en mi memoria y la pueblan y la llenan de razones y serena compasión: somos los hombres una experiencia rota, una resistencia evocadora, un contorno de dudas y miedos que es mejor contemplar sin odio ni rencor. Somos una larga noche que a veces ve la luz.


Texto recomendado: Metáforas, en el blog Diarios de Rayuela

5 comentarios:

JOSE ROMERO dijo...

Este autor es desconocido para mi, no creo que encuentre algo suyo por acá, de tal manera que tu crónica del libro me da una idea muy clara de la clase de escritor que puede ser. Terrible tema el del abuso infantil y también de la crueldad de los niños. Resolver atinadamente ambos es un logro por lo visto.

luis dijo...

Hola Francisco, muchas gracias por pasarte por mi blog, lo tengo un poco abandonado, tengo poco tiempo la verdad.....gracias por estar ahi, los ters tuyos estan muy bien, de verdad.

Ya tienes el comentario de mañana en la batalla....del genial y excentrico Javier Marias

Saludos

Rosa Silverio dijo...

A veces uno toma un libro y lo deja porque no puede con él, quizás porque como bien dices, no está preparado aún para leerlo. Eso me ha pasado muchas veces, pero luego, pasado el tiempo, retomo el libro y al leerlo descubro que me gusta muchísimo, e incluso que estaba escrito para mí, para que yo lo leyese.

A veces es bueno darle segundas oportunidades a los libros, dejarlos que esperen hasta que estemos listos. Qué bueno que lo has hecho.

No he leído nada de este autor, ya sabes que mi fuerte no es la novela negra, pero me parece muy interesante todo lo que has comentado en las entradas anteriores y en esta también. Un autor más que desconocía, una novela por leer, un universo por descubrir.

Un gran saludo.

Anónimo dijo...

Siempre existen autores que nos impactan con lo que escriben y Michel del Castillo es uno de ellos. Su prosa es sencillamente espectacular, con un buen manejo de las situaciones que describe y un lenguaje bien articulado. Lo recomiendo.

Jorge Queirolo Bravo

Blanca Vázquez dijo...

Me gusta mucho como cierras la reseña. Ese repetir que es un autor para meditar con él, y qué pocos hay hoy! uno que me parece que lo cumple es el Nobel Coetzee. Pero poco más.
No leo críticas de cine antes de escribir la que toca, por ello es pura coincidencia que se parezca a alguna de "Dirigido por". Eso es lo que no quiero, que me influyan. Luego si que leo, pero posteriormente. Ahora es un buen momento porque hay muy buenas cosas en el cine. Un abrazo compañero.