Mariano Sánchez Soler: Carne fresca


He leído algunas páginas de esta novela con el alma encogida, con rabia y con dolor. La carne fresca es la de niñas a las que se prostituye y están obligadas a entregarse a adultos que disfrutan con sus cuerpos débiles e indefensos como aves de rapiña. Pero no se trata de hombres públicamente rechazados, de comportamientos deleznables, sino todo lo contrario: gente que ocupa altos cargos, que vive en la altas esferas y cobra sueldos y recibe parabienes frente a las pantallas. Sabido es que la alta corrupción toca a las clases intocables, a las que velan por la salud física y mental de la población, la que da consejos y marca caminos, porque en cualquier lado puede surgir una oveja negra.
Sánchez Soler cuenta la historia de un atracador que se fuga de la cárcel para buscar a su hermana de catorce años, a la que los proxenetas de turno la utilizan como carne de reclamo para quienes pueden pagarse gustos muy caros y retorcidos y tienen el poder para esconder sus actos abominables. Es una obra de denuncia, en la que no hay pelos en la lengua. Y no es oportunista ni falsa -ni cuando se publicó ni ahora- porque su autor es un reconocido periodista que conoce bien los asuntos de los que habla, de primera mano, y que en su labor de escritor sólo ha añadido a la ficción nombres inventados para narrar casos que si no han ocurrido tal cual muy bien podrían haber sucedido. Este tipo de novela negra, aliada con la verdad y dispuesta a ahondar en problemas que pueden afectarle en un momento dado a cualquiera, no abunda en la actualidad, más centrada en llenar páginas forenses, en describir los procedimientos policiales y en entretener mediante un morbo algo malsano que no queda disimulado pese a tanta jerga, tanto distanciamiento parcial y tanta buena voluntad y presunta buena moral que en verdad sólo oculta un deseo de servirse de los temas actuales para ganar dinero con novelas repetitivas y sin hondura psicológica que parecen hechas en serie. Por eso traigo aquí "Carne fresca", porque es sincera, valiente y diferente y, partiendo de los mismos materiales que otros desaprovechan ofrece un resultado muy positivo.

(Esta novela se ha reeditado, junto a otra protagonizada por los mismos personajes, en el título que ilustra este texto) 

8 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Te agradezco la reseña Francisco. No sé si voy a ser capaz de leer esta novela, aunque por otra parte, creo que todos los padres tenemos la obligación de leer este tipo de novelas y de ver películas como la que ví este fin de semana: "4 meses, 3 semanas, 2 días". Son duras, pero tan reales que debemos tenerlas presentes.
Besicos.

María Jesús dijo...

Este tema es algo que me causa repulsa, ni lo entiendo ni lo respeto. Estas "personas" son de esas para las que no hay palabras con las que darles una definición, este libro debe de ser terrible de leer. Yo tengo bastante con lo que oigo en los informativos o, leo en la prensa.

Tu entrada me ha tocado profundamente, soy demasiado simple o sensible para leer esto. Que más decirte... ¡Enhorabuena! Como siempre tremendo post.

¡Un beso grande, grande!

Raúl dijo...

Ya te visité en alguna otra ocasión. Hoy, tras leer por primera vez la nueva entrada de Machuca, se hace obligado volver a hacerlo.
Por el contenido de tu blog, me aventuraría a decir que tenemos gustos literarios similares.
Un saludo.

Paula dijo...

Es un tema espeluznante, repulsivo, un tema que no debería existir.

Leí hace poco "Los atormentados", de John Connolly, que habla también del abuso a menores y me impresionó. La has leído?

en fin, te dejo un abrazo

Clarice Baricco dijo...

Me causa vértigo. Pero es necesario darle lectura. Apuntado.


Abrazos.


Graciela

Rosa Silverio dijo...

No dejo de admirarte, Francisco. Se nota a través de lo que has escrito cuánto te preocupa y te duele este tema y cuánto te ha llegado esta historia.

Creo que hacen falta muchos libros que denuncian este problema tan grave.

Aquí en República Dominicana también hay muchos menores que son obligados a prostituirse (en especial en las zonas turísticas) y eso una cosa que me duele mucho.

Fíjate que hace días leí una entrevista que le hicieron la periodista mexicana Lydia Cacho, quien escribió un libro denunciando a la mayor red de tráfico y prostitución de menores de México. Esta periodista está amenazada de muerte por escribir ese libro y desde entonces tiene que andar con guardaespaldas y privarse de muchas cosas, pero ella no se arrrepiente de haber dado el paso y contado a través de su libro lo que pasa en su país.

Yo, que tomé un taller de periodismo de género con ella en el 2003, ahora me siento orgullosa de haber conocido a una mujer tan valiente.

Por eso creo que sin conocer el valor literario de esta obra, es necesaria, porque hace falta más gente que se atreva, que hable, que denuncie... Sé que es de ingenuos pensar que esto un día acabará, pero por lo menos estas contribuciones pueden motivar a la gente a interesarse por este terrible problema y talvez hacer algo para salvar a algún menor o encarcelar a uno de esos criminales.

Abrazos.

Elèna Casero dijo...

Esto pone los pelos de punta. Me suena la novela, pero no me atrevo a leerla. Simplemente porque tengo dos hijas.

pero se agradece la reseña, como siempre.

Un abrazo

Júlia dijo...

Me pasa como a otras comentaristas, el tema me inquieta de forma excesiva, hace unos días emitieron por tv3 un reportaje sobre prostitución, incidiendo en mafias del este y contando situaciones reales y no fui capaz de verlo.

No entiendo ni entenderé como esas situaciones, evidentes y visibles si se quieren ver, no tienen solución y no generan mucha más repulsa mientras hacemos 'volar coloms' con cosas mucho menos tràgicas.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Free counter and web stats