
Hay un camino en este libro, un dolor palpitante y una entrada en un espacio, íntimo y delicado, en el que la voz que hace poesía también deja escapar un lamento en el que hay aguijones y alas rotas, sexos cerrados y piernas que se pierden y no saben regresar, que no se reconocen a sí mismas aunque vuelvan a ocupar el lugar de antaño, porque de eso trata este libro de poesía y de esperanzas partidas, este canto que resuena en un interior pero que nos llega también mediante las páginas de un libro que es necesario abrir, en el que hay que dejarse caer como lo hacemos en el suelo después de habernos roto un hueso. Rosa Silverio es una mujer que sabe de qué están hechas las despedidas, así como los encuentros; sabe de qué se compone el desamor, así como el amor; sabe cómo crece la rosa del poema y sabe cómo hacerla caer con un soplido de versos que traen, ante todo, humanidad al que se acerca a su puerta y a su canto.
Este libro no está plagado de tópicos ni de versos para recitarle a una amada sonriente y boba. Se nos cuenta en él -Rosa Silverio es también narradora, posee un agudo instinto para el trayecto de una historia y de sus vericuetos emocionales - el despojamiento de un alma adolorida, el recuento de un ave que se posa en una rama y rememora un viaje costoso y duro. Rosa Silverio sacude al lector con palabras que son como aguijones, con imágenes que se nos clavan en la memoria como tachuelas que no salen con más tachuelas sino con gritos que nos expresen y nos revelen en el mundo real e inevitable. Porque de eso se trata también: de decirle al mundo que todos sufrimos, que todos somos incompletos en el amor y en la vigilia, en el sueño y en el escenario, entre bambalinas y tras realizar un mutis o recibir un sonoro aplauso. Rosa Silverio nos iguala con su voz que se confiesa solitaria y enteramente humana.
Hay algunas poemas que quizá flojean en el conjunto -"Ofrenda para un amor", "De par en par"-, pero que no rompen la armonía del conjunto. Brillan con luz propia otros -"La mujer dormida", excelente, "Nada es más triste", "El parque", exacto y diría que, en alguna medida, temible y de una consistencia casi insuperable- y además hay varios, como "Olvidarme" y "La lluvia", que están muy cerca de la altura que sólo los más grandes logran conseguir de cuando en cuando. No voy a poner aquí versos aislados porque pueden tan sólo mostrar mi gusto personal y no quiero alterar el orden ni la línea que llevan al poema conclusivo con que se cierra brillantemente el libro. Un libro que me recuerda que la literatura precisa cada vez más de concisión y de aciertos bien dosificados en un mundo lleno de prisas y de sobreabundancia. "Rosa íntima" tiene mucha poesía dentro, mucha y buena, y también algo de discurso, de filosofía, de narrativa. Y de invitación al lector a que participe, a que discuta con la voz que cuenta, que se queja, que propone un camino de desengaño, dolor, reconciliación con la vida y con los actos incomprendidos e incomprensibles.
El que esto suscribe conoce a Rosa Silverio, la aprecia como persona de una excelente calidad humana, pero nunca había leído hasta ahora ninguno de sus libros. El que esto suscribe habla de "Rosa íntima" en un blog de novela y cine negro sin haber metido un pie en la locura y recomienda la lectura de este libro a quienes pasan buenos ratos con Marlowe, Archer y Carvalho. Ninguno se sentirá defraudado, al contrario, porque Rosa Silverio tiene una voz adulta y que sabe modular cantos en los que laten dolores y angustias existenciales que a los amantes de la novela negra no les sonarán lejanos. Y el que suscribe esto le recomienda también a cualquiera el libro de Rosa Silverio porque está convencido de que encontrará más de una brizna de locura y de esperanza, de amor y silencio que esperan turno para ser expresados en lo más íntimo de su estupor y de sus deseos.


17 comentarios:
Hola Francisco! Pues voy a tener en cuenta este libro, parece haber dentro matices de dolor pero también de amor. Los amores, desamores, decir adios en silencio y, un sin fin de delicados sentimientos. En los que todos participamos en algunos momentos de nuestra vida, tengo que leerlo.
¡Un beso y, gracias por seguir aquí!
Francisco, ¡que alegria poder comentar algo en lo que coincidimos, por ser lo que estoy leyendo en estos días!
Al comentarle a Rosa que mi hija había ganado algunos certamenes de poesía y que me encantaría leer este libro, ella me pidió mi dirección y me lo envió. Me emocionó su pronta respuesta, pero no es menos la emoción al leerla y como tú dices, "La mujer dormida" es un poema precioso así como todos los que contiene el libro, que dejan una reflexión y una emoción.
Hoy este comentario lo hago con más aleggía, jejejeje.
Besicos muchos
Hola Francisco.Haces una magnífica descripción de una magnífica escritora.También tengo el privilegio de contar con la amistad de Rosa,mujer de gran talento,como demuestra ese estilo narrativo tan sui generis a la hora de mostrarnos su poesía,con ese sello tan distintivo que imprime en unos poemas que te atrapan por su enorme fuerza vital,ya que Rosa utiliza los cinco sentidos para construirlos y uno tiene la impresión de contemplar a una Rosa exhausta tras el alumbramiento de sus versos.
Creo que has hecho un acertado análisis de "Rosa íntima", un libro que seduce en sus oscuridades y en esos recovecos del alma que ella ilumina con inusitada sinceridad poética. Un libro que admite lecturas y relecturas sin agotarse, sin cansar. Un fuerte abrazo, querido amigo.
Compartimos blogs amigos, y compartimos, por lo que veo a vuelapluma, gustos literarios. ERa una cuestión de tiempo visitarte.
Un saludo.
Apreciado Francisco:
Me he quedado sin palabras. Me has soprendido con esta entrada sobre mi poemario. Como decimos los dominicanos: "Me has agarrado fuera de base".
Como te dije, no tengo palabras. Me has emocionado mucho. Es un honor que hayas escrito sobre mi libro porque eres una persona a quien estimo sobremanera, a quien respeto y admiro por muchísimas cosas.
Gracias... gracias.
La chica Silverio forma parte de mi almohada de poetas. Me siento afortunada de tener sus libros.
Lindo que coincidamos en disfrutar de sus letras.
Abrazos a ambos.
Era bueno que no te marcharas por esto: críticas buenísimas de los libros que lees.
Comentarios que nos sirven a los demás para orientarnos.
Un beso
Veo que la poesía tiene cabida en el sitio preferido de la novela negra. Bueno, no es tan descabellado, la novela negra en muchas ocasiones es pura poesía y la poesía puede ser negra por el sufrimiento. Buena recomendación, la poesía es la maestra de la prosa.
Hola, es un verdadero placer llegar a este hermoso espacio. Te felicito, me gusto mucho su blog muy buen gusto.
María Jesús: Es un libro necesario, palpitante, que conectará con cualquier lector y le hablará de tú con palabras que a ratos conmueven y a ratos, sin dar miedo, también encogen el alma.
La Casa: Es un libro lleno de cosas humanas. Y es deliberada esta antítesis. Me alegra mucho coincidir. Saludos.
Mart: Exhausta y más humana tras el dolor del parto, sí. Gracias. Un saludo.
Rosa: Gracias a ti por escribirlo. De verdad.
Blanca: Totalmente de acuerdo en cada palabra.
Naturline: Gracias por tus palabras.
Clarice: Buena elección. Un abrazo.
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