V Congreso de Novela y Cine Negro

Han comenzado los preparativos del V Congreso de Novela y Cine Negro. Con el título de “Realidad y ficción criminal”, el evento se ocupará este año de analizar las relaciones del género negro con el contexto social e histórico en el que surge. Las sesiones se desarrollarán entre el 5 y el 8 de mayo -de martes a jueves- en la Filmoteca de Castilla y León (C/ Gonzala Santana).

La tramitación para matricularse ha de realizarse a través de la página web de Cursos de la Universidad de Salamanca. Los alumnos de la USAL que participen en el Congreso obtendrán 3 créditos de libre elección.
El programa será presentado públicamente dentro de algunas semanas. Por ahora, ya han confirmado sus asistencia los directores de cine Agustín Díaz-Yanes y Mariano Barroso; los escritores Fernando Savater, Suso de Toro, Eugenio Fuentes, Domingo Villar, Nacho Faerna -guionista también de series policiacas como El comisario- y Alejando M. Gallo -quien combina su actividad literaria con la labor de jefe de Policía de Gijón-; los profesores Javier Rodríguez Pequeño, Agustín Reyes Torres y Kama Gutier -autora de "Ciudad final", una novela que mezcla peripecia autobiográfica con procedimientos de investigación para aportar luz sobre los crímenes de Ciudad Juárez; el director de la Filmoteca de Castilla y León, Juan Antonio Pérez Millán; y la banda de jazz liderada por Manuel López Boy, que realizará en el congreso un espectáculo que combinará música, cine y novela negra.
Además, durante las sesiones del congreso se presentarán "Geografías en negro. Escenarios del género criminal" (Montesinos, 2009) -el libro que recoge las aportaciones de los asistentes al congreso de 2008, que versó sobre las relaciones entre la ciudad y el género negro- y "La lista negra. Nuevos culpables del policial español" (Salto de Pagina) -compilación inédita de cuentos policiacos editada y prologada por Àlex Martín Escribá y Javier Sánchez Zapatero, directores del Congreso-.

Miguel Sanfeliu: Anónimos


Miguel Sanfeliu es uno de esos autores que tenían que llegar. Porque lo esperábamos. Aquí está su primer libro. Cinco relatos y unas ilustraciones hechas por él mismo, reveladoras y muy adecuadas para acompañar a los textos. Es la mejor noticia literaria del año.

Julián Ibáñez: El baile ha terminado


Es uno de los autores de la segunda línea de la novela negra española, de los que no salen en los medios apenas, de los que no se citan apenas, de los que no se destacan apenas. Pero es un trabajador infatigable, un digno creador que no se sale de sus dominios y convence por su oficio y su honradez, algo que lo engrandece, lo aúpa a veces a la primera línea, donde se encuentra con este libro de Roca Editorial que ha resultado ganador del Premio Internacional de Novela Negra L´H Confidencial 2009. Quién sabe si al final Ibáñez será de los que se mantendrán en la primera línea indefinidamente. Este libro es una buena pista.



Salvador Vázquez de Parga


Escribió el primer libro dedicado a los autores de novela negra en nuestro país. Él la llamaba novela criminal. Con mucho acierto. Me resultaba apasionante ir de un autor a otro, de un título a otro, ver cómo se trazaba una senda, un camino invisible pero también firme que me empujaba a leer otro libro, otro, otro más. Nunca se les agradece lo suficiente a estos hombres que dedican mucho tiempo a apuntar títulos, a crear un orden de lectura, a rastrear unas constantes, a arriesgar valoraciones sobre una obra completa. Nunca olvidaré a Salvador Vázquez de Parga, siempre lo consideraré uno de los nuestros. Ha muerto a los 74 años. Siempre le estaré agradecido por dejarnos libros útiles e imperecederos.


Maurice Jarré


Nos quedamos sin el compositor de la banda sonora de "Único testigo", una de las últimas películas policíacas con aroma de clásico. Cuando están construyendo la casa, cuando están alzando la estructura de madera y el personaje de Harrison Ford demuestra que no es sólo un policía violento y bravucón, la música de Maurice Jarré también se alza y crece y nos invade y nos hace sentirnos bien, mejores, con una melodía purificadora. Hay sintetizador en esta creación, y yo creo que nadie como el maestro francés supo adaptarlo para que fuera un elemento más en la partitura, para que no chocara ni desentonara con la grandiosidad del sonido orquestal. Aquí quedarán para siempre esas notas.

Detectives, sociólogos e Isaac Asimov


En una de sus novelas negras - "El sol desnudo" - ambientadas en el futuro, Isaac Asimov nos dejó esta meditación tan valiosa:


Un detective es también un sociólogo, un sociólogo práctico, siempre que sea un buen detective.

Última noche en Granada


Una editorial no ha dicho que no. Así que mi novela saldrá a la luz. Dentro de cinco meses tendréis en vuestras manos "Última noche en Granada", la novela de este lector de Ross Macdonald y Vázquez Montalbán.




Foto: Manuel Cascales Guindos
En la Fototeca de Veracruz "Juan Malpica Mimendi" (México) podrán verse fotos de Antona, Carlos Manzano, Francisco Ortiz, Juan Bautista Morán, Marco Antonio Sarto, Rafa Sámano desde el día 6 hasta el 31 de marzo.
Esta antológica se debe a una idea y un proyecto de Graciela Barrera.
La Fototeca de Veracruz está dirigida por el fotógrafo Carlos Cano.

Graham Greene: "Una pistola en venta". (3). Su hermano se suicidó


La maestría literaria de Graham Greene es muy grande, y en la caracterización de los personajes brilla especialmente, ya que se trata de un autor humanista, preocupado ante todo por lo que mueve a las personas y motiva sus acciones. Mostrar a un asesino como lo vemos en tantas novelas negras estadounidenses, de una pieza y tan lleno de mal que sólo puede movernos hacia él un claro sentimiento de odio, es algo fácil, como cortar con unas tijeras. La dificultad estriba en mostrar desde dentro, de manera creíble y sin que en todo momento el lector sienta asco por ese ser. Con los personajes buenos, como el policía que persigue al asesino, la dificultad es igual de grande si no se quiere caer en el estereotipo también. Fijémonos en cómo Graham Greene ahonda en los sentimientos humanos: "El hermano de Mather [el policía] se había suicidado. Había tenido necesidad, más que Mather, de formar parte de una organización, de ser entrenado, sometido a disciplina y órdenes superiores. Cuando las cosas le fueron mal, se dio muerte, y Mather fue llamado al depósito para identificar el cadáver. Había confiado en que fuera un desconocido, hasta que vio el pálido rostro del ahogado. Todo el día había estado intentando encontrar a su hermano, recorriendo todas las direcciones que de él tenía, y el primer sentimiento que experimentó al hallarlo no fue de horror: se dijo a sí mismo que ya podía sentarse y descansar. Salió en busca de un restaurante y pidió una taza de té. La sensación desagradable y dolorosa no lo embargó hasta la segunda taza de té."


Foto de Graham Greene: Sunday Times


Pásate por aquí para ver fotos en el blog dedicado a la fotografía documental del abajo firmante

Sue Grafton y Kinsey Millhone

En Barcelona, ambas -la escritora y su personaje, inextricablemente unidas-, pasean y son entrevistadas y nos despiertan el deseo de salir corriendo a verlas, aunque sea de lejos. Con Grafton, con sus novelas, tengo una deuda mayor: después de Ross Macdonald, es el escritor al que más y mejor he leído, con el que más he disfrutado en las tardes y las mañanas solo ante un libro. Grafton es una escritora libre, sólida, actual e imbatible en lo suyo: el género con gotas genuinas de cotidianidad. Qué gran acierto de la Semana Negra traerla a España. Sue Grafton es uno de los tres o cuatro autores esenciales y vivos del género. Y su nombre ya nadie podrá borrarlo de la historia (donde está con letras muy grandes). Larga vida, señora Grafton.

Matías Candeira: La soledad de los ventrílocuos


Hay quien tiene talento y no llega nunca. Hay quien tiene talento pero no sabe utilizarlo. Hay quien tiene talento y cree que su talento es oro. Hay quien es siempre humilde y así sigue creciendo. Matías Candeira es un buen escritor, alguien a quien seguir. Le admiro desde hace tiempo. Ahora tiene libro. Toca destacarlo aquí, en este blog de novela negra y cine negro, y donde sea. Si Matías no desfallece, si sigue adelante, si no se para, si no se lo cree más que lo estrictamente necesario, hay escritor para rato. Apuntad su nombre, buscad su libro. Cuando pasen algunos años veréis que sólo fue su primer paso.

Me muero yo también con Updike


Uno no puede llorar porque muera un escritor, alguien a quien no ha visto nunca. Pero creedme si os digo que tengo un nudo en la garganta y ganas de llorar. Se muere con John Updike también algo de mí, porque en un tiempo yo quise ser John Updike, como él o él, qué más da. Quise escribir como él escribía, ser incisivo, corrosivo, tener un ojo en lo real y otro en lo imaginado, quise sentir una enorme libertad trabajando, aunque sin perder de vista jamás la estructura de mi labor, de la novela.
Siento que se muere una parte de nuestras vidas también. Se van yendo los escritores verdaderamente importantes y decisivos, los que daban ganas de escribir mientras estábamos metidos en sus páginas, los que creaban vocaciones y formas de mirar el mundo, el arte, todo. Nos quedamos sin referentes.
En fin. Es así. Todo tiene su plazo, su vigencia, su actualidad y su finalidad. Tomadme por pesimista, pero creo que con Updike el género se muere también un poco, nos quedamos sin uno de sus pilares. Y me temo que apenas hay continuadores. La novela anda algo enferma, algo desasistida, de alguna manera eso que llaman su crisis es un estado y un síntoma irrebatible. Queda la obra de Updike, pero se va con él una parte del futuro, que ya nunca será, nunca existirá. La novela vale cada vez menos fuera del interés por el entretenimiento, por ganar dinero, por ser alguien como artista. Los auténticos creadores no tienen apenas voz, los escritores originales desertan o no encuentran la posibilidad de llegar al público general y la novela se enroca, se repite, se ahoga en aguas estancadas. Qué mala noticia que nos deje Updike. La novela, ese género amado, nunca se recuperará.


Foto: Getty/Hulton archive

Graham Greene: "Una pistola en venta" (2). Dejar Londres.


La muerte del ministro lleva a pensar que acaso haya otra guerra mundial. La gente teme y se prepara y el asesino vaga detrás del hombre que le pagó por cometer el asesinato, ya que le dio dinero robado y marcado y la policía le persigue en cuanto utiliza los primeros billetes. Casualmente, se vale de una muchacha que resulta ser la novia del policía a cargo del caso, que no sabe que la va a matar y cuando escapa no le delata y, además, se involucra por su cuenta en el caso y va a caer en las manos del hombre que contrató al asesino, que es en realidad sólo un intermediario. Hay un momento, mientras sale el tren, en que vemos a través de los ojos de Raven, el asesino: " No pudo encontrar asiento, pero se quedó en el pasillo oprimiendo el rostro contra una ventanilla para ocultar su labio, mientras veía cómo Londres quedaba atrás: una caseta de guardagujas iluminada hasta el punto de hacer distinguible el jarro de chocolate hirviendo sobre la estufa, un disco luminoso en el momento de volverse verde, una larga serie de casas ahumadas empinándose hacia el cielo frío y sucio. Seguía mirando porque no tenía otra manera de ocultar su deformidad [la del labio], pero lo hacía también como un hombre que contempla algo que ama y está fuera de su alcance." Desde dentro de la mirada de un asesino que es, también, un hombre cualquiera más, con miedos, dudas, añoranzas.

Clarice Baricco / Graciela Barrera


Hay muchos blogs en la red. A veces uno corre por sus letras. A veces uno entra y sale y no se ha mojado, no le han mojado las letras ni las imágenes que hay en ellos. La literatura, la fotografía tienen estas cosas.
Los blogs nacen, crecen en tamaño y a veces mueren y no dejan nada detrás. Nada vivo, quiero decir. Suman cantidad y hasta calidad pero no conmueven, no arrastran.
Hace algún tiempo entré en el blog Las palabras son mis ojos y hallé letras que me engancharon como una corriente de agua y tiraron de mí. Es un lugar en el que uno entra y siempre sale con algo nuevo, siempre sale con un regalo debajo del brazo. Uno sale de él más vivo. Pocos blogs como éste han crecido tanto, han madurado tanto, han ido a más de una manera tan clara y efectiva.
Hablen de música, de fotos, de libros, de recuerdos personales o sirvan de homenaje a artistas muy bien elegidos, los escritos de Graciela Barrera siempre ofrecen verdad y destilan honda sensibilidad humana. Si la admiro tanto es porque creo que hace un uso del blog como pocos: sencillo y directo, cuaderno y lugar de creación, apto siempre para la relectura, amigos, lo que menos se hace/consigue en un blog.
No caducan sus escritos, no caducará este blog lleno de cosas hermosas y necesarias. Mi homenaje es para las letras, para las imágenes y, ante todo, para la persona que las comparte en el blog que más aprecio de la red, que más he visitado y visitaré.
No podía dejar para mañana decirlo aquí.

Graham Greene: "Una pistola en venta"


Los grandes escritores lo son desde la primera palabra, desde la primera frase; es una afirmación que gusta a muchos. Graham Greene es uno de los escritores a los que más admiro y lo considero un autor esencial. Él mismo distinguió en su obra las obras más serias de las que no prentendían serlo, profundizó en temas y conceptos fundamentales de su tiempo (y del nuestro, de cualquier tiempo). "Una pistola en venta" es una de sus primeras novelas y de las que merecen nuestro tiempo y atención. No escribió Greene novelas ligeras, nada superfluo, y esta novela creo que debería ser un pilar en el que se sustentaran los thrillers. El maestro inglés nos presenta a un asesino con el labio deforme que va a matar a un hombre importante y al encontrarse primero con su secretaria piensa que sólo la matará también a ella si se fija en su labio. Decisiones. El hombre al que va a matar es un político que está desarmado y que le recibe engañado. ¿Cuándo, en qué momento exacto apretará el asesino el gatillo? Decisiones. La habilidad innegable de Greene nos instala en la escena y en los impulsos que mueven al asesino a cada instante, en el centro de su conciencia. Pero no vayamos más allá. Volvamos al principio. Al primer párrafo de la novela. "El asesinato no le preocupaba gran cosa a Raven. Tan sólo era una nueva ocupación en la que había de tener cuidado y usar el cerebro. No era una cuestión de odio. Sólo había visto al ministro en una ocasión: cuando pasaba por entre unos árboles de navidad colocados en la entrada de una casa. Era un anciano sin amigos, pero de quien se decía que amaba a la humanidad." Cada palabra está puesta para que cumpla una función, para que aporte una información precisa y necesaria. No se puede escribir con mayor acierto.


Texto recomendado: Pasión por Sherlock Holmes, en el blog de Francisco Machuca

Didier Daeninckx: El gigante inacabado (y 3). Crítica


Supongo que es inevitable, a estas alturas, creer que nada puede hacerse para cambiar las cosas. En nuestras sociedades está todo asentado sin remedio, podríamos decir, lo importante es inamovible, lo que tiene peso no puede alzarse para mirar debajo, la corrupción forma parte del sistema y nadie le puede tocar un pelo a quien está en las alturas. La novela negra nos habla de eso, nos llena de súbitas alegrías que desaparecen como el arco iris, que tienen su belleza momentánea, su grandeza, y que se desvanecen como si nunca hubieran existido.
"El gigante inacabado" es una gran novela negra, una de las que hay que buscar y leer para saber por qué este género es tan necesario, por qué nos habla tan certeramente del ser humano, por qué tiene tanto que ver con la tragedia y con Shakespeare cuando llega a las cotas más altas de calidad y sinceridad.
Didier Daeninckx, un escritor con oficio, recomendable para cualquier lector, cuenta en esta novela la historia de un inspector de provincias que se mete donde no le llaman, que investiga por su cuenta atraído por las personas implicadas en un caso cerrado. En su cabeza ha quedado la imagen de una mujer muerta, de un enamorado que se vuelve catátonico ante el cuerpo sin vida de su amada, que se suicida y se echa la culpa de todo porque quizá así se sienta más cerca de la persona que se fue y a la que siempre quiso volver: ahora, en la eternidad, quién nos asegura que no será así, pienso al terminar de leer este libro lleno de poderosas imágenes. Y es que el amor es la base de esta historia, es su detonante, es el hilo invisible que lo guía todo, aunque parezca raro en una novela negra. El propio inspector añora los días pasados con una mujer con la que no llegó a entenderse bien, a la que recuerda en breves instantes atenazados, que parecen ahogarle. "El gigante inacabado" es una novela que nos acerca a vidas en fuga, con recuerdos en fuga, con deseos en fuga.
Por supuesto, el lector de género hallará aquí la emoción deseada, estará dentro de escenas de acción, oirá disparos y confesiones. Pero Daeninckx nunca traiciona la verosimilitud, nunca defrauda a la autenticidad, jamás desdeña el realismo y lo que se ve y se vive cuando se es un escritor despierto. La intensidad de lo narrado, la sinceridad, la habilidad para no incurrir en lo ya visto ni en lo monótono sitúan a este autor entre los más destacados de la novela negra. Y estoy seguro de que no le fallará a ninguna sensibilidad lectora que busque algo más que tiros y detectives. El inspector Cadin, mucho más interesante que los Wallander, Brunetti y compañía, es una creación profunda y viva, creíble, tan bien perfilada y expuesta como cualquier personaje de la mejor tradición literaria, con colores y sin colores. La prosa no tiene nada que envidiarle a ninguna otra. La concreción es ejemplar. Y el libro es, en definitiva, de esos que crecen en el recuerdo y dan ganas de poner en la estantería reservada a los libros que queremos releer dentro de algún tiempo.