Poco que añadir a lo que piensa Leo, un personaje de la novela cuyo padre fue emigrante:
"...mi padre... me acuerdo de cuando me decía niño, vete a la cama que voy a contarte un cuento y esa vena creativa tiene más valor que todos los libros de esos escritores que sólo hablan de tonterías a pesar de contar con el control de la herramienta más poderosa que nunca se ha descubierto, el arma más mortífera: la palabra, esos escritores y sus bagatelas, intrigas para distraer los fines de semana de la burguesía que compra sus libros, prostituyéndoles, eso se llama prostitución intelectual, como si las pobres inmigrantes que se ven abocadas a malvender su cuerpo, capital humano, tuvieran otra salida, inmigrantes como mi padre, viajeros de la necesidad, no turistas como los que habitan ese mundo de retroalimentación que es el de los burgueses y los escritores que escriben para ellos, para que les monten ferias del libro y ellos aparezcan en los periódicos y les den la mano a alcaldes que no son capaces de arreglar los barrios, porque no interesa". ¿Qué se puede añadir?



9 comentarios:
Pues francamente está todo dicho en ese párrafo. Y es cada vez es peor, cada vez los escritores escriben más para oirse a sí mismos, igual que todos esos comentaristas que se escriben entre ellos, porque sólo ellos se deben entender. Porque hay que joderse, hay textos en prensa que cuando has acabado, tienes que volver a empezar, tal es lo que se te ha quedado, osea nada. La prosa de la calidez, se le llama. En fin prostitución editorial, que se llama. Y pensar que hay gente que compra ciertos libros!
Esos tipos de escritores siempre han estado ahí.La novela burguesa nace en el siglo XIX,desplazándo a los grandes "libertinos" del XVIII.¡Ojo!La palabra Libertino,en aquel entonces significaba; "librepensadores".
Los enemigos de la literatura han ganado la vieja batalla.Basta con mirar los escaparates de las librerías y ver en todas las portadas de los libros a esa gentuza de la televisión,politicastros,etc.
Un saludo.
Ni los excuso, ni los perdono, porque sí saben lo que hacen.
Son los embudos del sistema.
"Los que falsificaron la firma de Dios", como dice un novelista dominicano.
Hola Francisco, siempre me ponen a pensar tus reflexiones y tus letras me dan vuelta en la cabeza por un largo rato, se instalan en mi cerebro. No soy una persona que se de literatura, mucho menos se clasificar.
Quiza por eso me gusta regresar a darte lectura, de alguna manera termino conociendo algo que para mi es nuevo, y me obligas a investigar un poquito por la curiosidad que me provoca..
Te dejo mis saludos, un Abrazo y un Beso.
Leyla G
Nada más se puede decir. Cada vez que compro un libro me lo pienso más. No estoy dispuesta a gastar mi dinero en lecturas que no me interesan nada.
saludos.
Mine: Muchas gracias. Eres la lectora ideal, a la que le llega lo que uno dice y lo repiensa luego. Un abrazo y muchas gracias por venir por aquí.
Blanca: Mucho ruido hay, poco asunto consistente. Por eso, creo que es nuestra obligación defender y alabar a los que luchan por algo diferente y sólido.
Francisco: Qué pena, sí. Hay que rebuscar entre lo tirado. Un saludo.
Casa: Sí, nos hacen dar vueltas y recurrir a las librerías de lance, que son una opción cada vez más afortunada.
Publicar un comentario en la entrada