27 agosto 2007

Richard Ford: La última oportunidad


Calificada por Raymond Carver como una novela merecedora de las más altas calificaciones, obra de un maestro de la literatura contemporánea y digna de figurar al lado de "Bajo el volcán", de Malcolm Lowry y "El poder y la gloria", de Graham Greene, "La última oportunidad" no aparece precisamente con letras grandes en la historia de la literatura, acaso porque en ella hay un aroma a novela negra y porque dentro se empuñan armas, se dispara, hay personajes que no responden a la llamada de lo sancionado como clásico. Ay, la historia de siempre: el ninguneo de la novela con acción y movimiento. Pero cuando uno empieza a leer "La última oportunidad" no tiene la sensación de hallarse ante una obra fácilmente catalogable, porque el estilo medido de Ford-que tiene tendencia a la imagen sensible, a un lirismo de la mejor cuña, factores que aplaudo- no está cruzado de rapidez y urgencia sino de buenas descripciones de un México visto por los ojos de un estadounidense que participó en la guerra de Vietnam, lo que sirve para ambientar a la perfección el relato y para que veamos por los ojos del protagonista desde muy pronto, aunque la narración corre a cargo de una tercera persona que nunca se aleja mucho de Harry Quinn, quien para conservar el ánimo tiene que "convencerse de que era él y solamente él", duda existencial que le iguala a muchos coetáneos. Quinn ha ido a Oacaxa para ayudar a una mujer que le abandonó a sacar de la cárcel a su hermano. Quinn anda perdido, dentro y fuera de sí mismo. Quizá por eso está dispuesto a hacer lo que haga falta y ve que está ante una última oportunidad. Richard Ford cuenta cómo Quinn y un abogado mexicano, Bernhart, van a la cárcel a visitar a Sonny y los primeros momentos de excelsitud aparecen: la cárcel y la luz recordada de Vietnam son dos paradas obligadas para la relectura de los párrafos y las páginas que se les dedican y que empiezan a darle la razón a Carver.


Texto Recomendado: Los testamentos traicionados, de Francisco Machuca

4 comentarios:

Blanca Vázquez dijo...

Ayyy! me has tocado la fibrilandia. Es que acabo de salir de un norteamericano y me llevas a otro de mis favoritos.
Te voy a dar! de momento me quedo con mi filósofo francés, pero le sigo la pista a lo que dices de Ford.

Júlia dijo...

Como siempre, una buena recomendación. Buenos días y buenas lecturas.

Natasha dijo...

Muchas gracias Francisco, me alientan tus palabras, como dije este galardón es de ustedes no mío.

Agradezco también las recomendaciones que aquí nos haces, siempre quedo muy alelada con las cosas hermosas que comentas, trataré de seguir tus sugerencias

Besos de cariño

Nati

Francisco Machuca dijo...

Hola Francisco.Es un honor que mi post esté recomendado por tí.Tu blog me parece admirable.
Gracias y abrazos.