10 marzo 2008

Entrevista: Mercedes Castro


1.- “Y punto.” es una novela negra con mucha literatura dentro, un bien que escasea en las letras de cualquier país. ¿Cómo surgió la idea de hacer una novela negra y a la vez plenamente literaria?

"Y punto." surgió como una necesidad: la de contar la historia de una mujer que, en una sociedad como la nuestra, tiene que compaginar la vida privada con la laboral y, también, el plano exterior, en el que uno intenta mostrarse fuerte, firme, seguro ante una vorágine que nos exige ser duros y “capaces”, con un universo más íntimo, más secreto, que fluye por dentro y es donde se refugian la sensibilidad, las flaquezas, los pensamientos que no nos atrevemos a mostrar. Si la novela es negra es porque este género, que me fascina, es el vehículo ideal para analizar nuestra sociedad y mostrarnos críticos con ella, pero que perteneciera a éste en concreto no era un requisito esencial.

2.- Alternas la primera con la tercera persona en la narración, algo poco habitual. ¿Te acogiste a algún modelo, te surgió sin más?

Es algo muy meditado, aunque no tomé ningún modelo concreto ni me fijé como referencia otra novela que usara esta confluencia de voces narrativas. Alternar la primera, la tercera persona y hasta la segunda era el único modo coherente que pude encontrar para hacer llegar al lector los dos planos contrapuestos en los que se mueve el personaje de Clara, el interno, narrado en primera persona, y el externo, lo que ve, lo que le dicen, lo que oye, en tercera.

3.- Clara Deza es atrevida, decidida y emocional. ¿Te basaste en alguien para crear este personaje tan creíble y singular?

En nadie y en mucha gente a la vez. Creo que es un compendio de muchos amigos, familiares y conocidos, hombres, y sobre todo mujeres actuales que luchan, que intentan salir triunfadoras cada día de su vida sin haber renunciado a ser ellas mismas, con sus defectos, sus debilidades, sus fortalezas y sentimientos y aciertos.

4.- Nueve años dedicada a una novela. Impresiona, en estos tiempos de prisa y productos que caducan de inmediato. ¿Fiel a una historia o una pequeña maldición quitártela de encima?

Fue muy duro escribir noche tras noche, tras cumplir con mi jornada laboral, en ratos libres, en horas robadas al sueño, a los amigos, a la vida, renunciando a otros placeres como la lectura, el cine o una buena conversación. Escribir es duro, también, si no te conformas, si tienes un alto nivel de exigencia. Pero yo sola, a las tantas de la madrugada, sólo con mi gata y mi ordenador y el resto de la casa dormida, he de confesarlo, me sentía plena, viva. Daba igual que creyera que podría publicar o no esta novela. Escribiendo me lo pasé de forma extraordinaria. Como nunca en mi vida.

5.- Las tiradas líricas, los desahogos emocionales de Clara revelan a la poeta que también eres. ¿O ya no lo eres?

Una nunca deja de serlo. No porque ahora escriba más o menos poesía, sino porque ésta te cambia el modo de ver la vida, las palabras y sus sonidos, el valor de una coma o un punto… La poesía se adueña de uno, y ya no te suelta. Jamás.

6.- Tu libro va contracorriente por su volumen y por su empeño de verdad, de ficción que remienda los agujeros de nuestra realidad. ¿Cuesta decir lo que se piensa, temes que te encasillen?

A mí no me costó porque desde el principio me planteé Y punto. como un reto con mucho de implicación personal. Es decir, como una novela honesta, fuera de modas, de corrientes literarias, de adscribirme a tendencias o generaciones. En suma: fuera del mercado. Para mí escribir es algo verdadero, un oficio que me planteo con humildad, pero sobre todo con honestidad, al margen de poses. Tal vez lo difícil, con estos planteamientos, hubiera sido conseguir publicar, y sin embargo no fue así y pronto la novela encontró varios editores entusiastas. En base a esto, que me encasillen como una escritora valiente y sincera sería un lujo y un honor.

7.- ¿Reincidirás, volverás a escribir alguna novela con Clara Deza dentro?

Ahora mismo estoy en otra novela que no tiene nada que ver con "Y punto." ni con ninguno de sus personajes ni con su género. Cuando la acabe, es posible que retome a alguno de ellos, pero no necesariamente a Clara. "Y punto." es muy rica en secundarios que merecen por sí mismos una historia o un papel estelar. Estoy a la expectativa de los resultados de la votación que se mantiene en varios blogs de novela negra para decidirme por alguno de ellos, de modo que en este sentido el lector podría tener la palabra.

8.- Trabajaste en el sector editorial. En tu novela ajustas algunas cuentas con ese mundo de manera tangencial pero firme. ¿Queda alguna editorial independiente y que prime el valor literario por encima del resultadista en este país? ¿Qué piensas de la edición de libros en internet?

Sí, quedan, y muchas. No sólo pequeñas editoriales valientes, osadas, libres a la hora de decidir qué publicar sin estar pendientes de la cuenta de resultados, sino también editores que, de modo individual, independientemente de que trabajen en grandes grupos o pequeños sellos, intentan seguir cumpliendo con el papel tradicional del editor: ser un apoyo al autor, apostar por títulos de calidad, mantener sus valores y su humanidad por encima de las reglas del mercado… Yo conozco a algunos cuantos.

Con respecto a la edición en Internet, creo que todavía tiene que desarrollarse, pulirse, perfeccionarse un tanto para ofrecer al lector un producto tan trabajado como lo es ahora mismo el libro impreso, aunque sin duda ahora mismo es lo más parecido al libre acceso a la creación que podemos concebir.

9.- Para mí serías perfecta si te convirtieras en una francotiradora, en uno de esos escritores que tienen conciencia de las cosas y de su lugar en el mundo pero no se callan ni se venden, como Juan Marsé. ¿Es muy alto tu precio?

En fin, tendríamos que relativizar los ejemplos y admitir que se puede intentar ser escritor sin ser suicida y llegar a fin de mes. Muchas veces las decisiones que toman los autores no son susceptibles de ser juzgadas sino al cabo de mucho tiempo. No debemos olvidar que Marsé despotricó del Premio Planeta, años más tarde lo obtuvo, después él mismo intentó domarse, haciéndose jurado de este certamen, y al final, como el escorpión que no puede resistirse a picar a su amigo pero a la vez presa, terminó nuevamente criticándolo. Mis pretensiones son y han sido siempre escribir lo que quiero, sin cortapisas, sin frenos, sin ceder a presiones ni del éxito ni del mercado ni de la propia imagen que se hayan formado de mí lectores, libreros o editores. Lo ideal para poder alcanzar una libertad absoluta sería que me tocara la Lotería Primitiva. Eso sí, lo que no me atrae en absoluto es erigirme en portavoz de nada ni de nadie o verme adscrita a generaciones o corrientes determinadas. Yo voy por libre y sólo soy portavoz de mí misma, que ya es bastante.

10.- ¿Por qué dejarías alguna vez de escribir? ¿Puede haber algún motivo?

No creo. Ni siquiera el desencanto que a veces me inunda. Yo escribo siempre, dentro de mi cabeza, todo el tiempo y mientras tenga uso de razón no creo que pueda parar nunca de inventar historias. Otra cosa muy diferente sería que un día dijera basta y dejase de publicar, o desapareciese de la vida pública durante años o incluso décadas, pero dejar de escribir, nunca, es imposible e impensable.

12 comentarios:

Rosa Silverio dijo...

Francisco, me ha encantado la entrevista.

Primero, porque me permite conocer más de cerca a la escritora y saber cómo piensa. Me he identificado con muchas de las cosas que dice, hasta el punto que no sabría cuál de todas sus ideas elegir.

Sí me ha llamado mucho la atención y me ha llegado esto: "Para mí escribir es algo verdadero, un oficio que me planteo con humildad, pero sobre todo con honestidad, al margen de poses."

Segundo, la entrevista me gustó porque creo que es la primera que publicas en tu blog y nos muestras una faceta distinta tuya y al mismo tiempo interesante. Se me hizo muy amena y fácil de leer, las preguntas también fueron muy interesantes y creo que deberías de vez en cuando premiarnos con alguna entrevista como esta.

Un gran saludo.

Clarice Baricco dijo...

Padrìsima la entrevista. La disfrutè. Sus respuestas me gustaron. Una mujer firme y convencida.
Espero poder su libro.
Y al igual que Ro, te digo lo mismo: sigue dàndonos entrevistas.

Abrazos.

EL HIPPIE VIEJO dijo...

HOLA FRANCISCO

NO SABÌA DE TU CALIDAD DE ENTREVISTADOR. ME GUSTÒ MUCHO LA ENTREVISTA,
TAMBIÈN
LA ENTREVISTADA Y SU CLARIDAD MERIDIANA EN LAS RESPUESTAS.
NUEVE AÑOS??..TODO UN MÈRITO, SIN DUDAS, EL CREER EN LO QUE UNO HACE.

QUE ESTÈS BIEN FRAN

UN ABRAZO

ADAL

El profesor Gafapasta dijo...

Buena entrevista con interesantes declaraciones. Bien por la moderación de comentarios, pardiez.

Un saludote.

Blanca Vázquez dijo...

Es tuya la entrevista? imagino que sí, puesto no pones autor. Estupendo, es algo que está muy bine compaginar con los autores y periodistas que nos gustan. Yo ya no tengo el tiempo de antes, pero algo aún hago en entrevistas, aunque poco. Me gustó, porque con ella pones una guinda final a lo que te ha impresionado de la escritora y nos la vendes bien. Si tanto te llegó es que merece la pena. Y hay algo que me gusta de lo que dice, esos años empleados y el hacerlo en lo que queda del día. Es lo que me ocurre o ocurrirá a mi, que voy pronto a comenzar una novela, que deduzco me llevará mucho tiempo. No quiere decir que vaya a conseguir un resultado parecido siquiera, pero vermos que dicen las editoriales. En fin, es esto de poder escribir en esos ratos que nos deja el ganarse la vida. Pero lo de escribir es muy fuerte, más fuerte que otras cosas, y siempre andamos con ojeras.

Francisco Machuca dijo...

Después del intenso y admirable trabajo sobre Mercedes Castro;una magistral entrevista.Ya te lo dije,Francisco,pocos autores de nuestro país,corren la suerte de esta escritora.Espero que tu labor sirva de precedente.
Un abrazo.

Francisco Machuca dijo...

Después de tu intenso y admirable trabajo nos regalas una magnífica entrevista con la autora.Tu labor es importante y rigurosa, Francisco.Espero que sirva de lección para tiempos venideros.
Un abrazo.

JOSE ROMERO dijo...

Después de la revisión de la novela, nos entregas esta estupenda entrevista. Será obligada la lectura del libro. Felicidades.

mart dijo...

Hola Francisco.Ofrecernos como colofón esta entrevista ha sido una gran acierto y una sorpresa muy agradable.Preguntas concisas que inciden en la obra y en la persona que hay detrás.Dosificas con maestría los ingredientes necesarios.Se revelan a través de tus preguntas y las respuestas de Mercedes detalles que un lector siempre agradece y,con frecuencia,provocan en quien los lee una sonrisa cómplice.Es lo que me ocurrió cuando Mercedes dice: "Escribir es duro, también, si no te conformas, si tienes un alto nivel de exigencia. Pero yo sola, a las tantas de la madrugada, sólo con mi gata y mi ordenador y el resto de la casa dormida, he de confesarlo, me sentía plena, viva. "
Un placer teneros a ambos.

Miguel Sanfeliu dijo...

Suena muy interesante lo de la alternancia entre la primera y la tercera persona. El hecho de que haya tardado nueve años en la redacción de este libro ya es un dato muy elocuente sobre la constancia y la seriedad del proyecto. Me ha gustado mucho leer eso de que escribe continuamente dentro de su cabeza, creo que eso nos pasa a más de uno ¿no?
He pensado colocar alguna de las respuestas en mi blog de citas, espero que no te parezca mal.
Una entrevista muy interesante, con algunos puntos sobre los que se podría debatir, como la postura de no convertirse en portavoz de nada ni de nadie... punto para el debate. A priori, simpatizo con esa postura, ya que pienso que la labor del escritor se encuentra más cerca de la formulación de las preguntas que de la elaboración de las respuestas, pero bueno, habrá que pensar en ello, porque eso no quiere decir que deba callar ante lo que le parece injusto.
Un abrazo y enhorabuena por esta entrevista.

Anónimo dijo...

El apellido Deza no es muy común. Lo comparten Clara y Jacobo, el protagonista de las últimas novelas de Javier Marías. ¿alguien cree, como yo creo, que es un guiño de complicidad con la forma de novelar de este escritor o un modesto homenaje?. En algunas cosas se parecen: monólogo interior que ensancha la conciencia, sentido del humor, escenas clave prolongadas que funcionan como anclas en lo narrado..

Enrique Ortiz dijo...

Carlos Deza y Clara Aldán son los protagonistas de Los gozos y las sombras, de Torrente Ballestes. Creo que el guiño viene de ahí, de una Galicia común.

Preparo mi reseña de la novela, amigo Francisco, y estoy por meter el vínculo directamente a tu magnífica crítica y a tu soberbia entrevista.

Haga lo que haga, enhorabuena a la autora por tan soberbia novela y a ti, por descubrírmela y alumbrármela. Un abrazo muy muy fuerte, Francisco.