
Floja novela, llena de lugares comunes, que intercala diálogos en la narración -pero de forma demasiado abrupta, de tal forma que cuesta saber quién habla- como novedad y que poco aporta al género y poco destacable me parece. Ocurre, sin embargo, que ha ganado el premio que convoca la editorial Tusquets y que el autor es defendido a capa y espada por Arturo Pérez-Reverte, escritor al que siempre he considerado menor pero que ha ganado prestigio con tiradas que quitan el hipo y con la entrada en una Academia que elige con criterios cada vez más erráticos y de tono capillista.
Un policía que se niega a ser corrupto, unos ricos que ejercen de ricos y unos malos que ejercen de malos y la violencia de México no son elementos suficientes para convencernos de que estamos ante una novela que vaya más allá del género -como nos la vende la crítica especializada, la misma que desprecia a Ross Macdonald; que ensalza a Henning Mankell, que no ha escrito ninguna novela memorable; que jamás ha ponderado adecuadamente las virtudes de uno de los escritores más innovadores y con más talento de nuestras letras, Andreu Martín, irregular, pero siempre efectivo y jamás dado a la autocomplacencia-, ya que carece de los elementos de introspección y de ahondamiento en las causas que la mejor novela negra ofrece. Estamos en una época en que no somos capaces la mayor parte de las veces de negarnos, de nadar a la contra, pero en según qué ocasiones más vale decir lo que pensamos aunque nos quedemos solos. Porque uno ama este género y no puede dejarse llevar por la corriente.



8 comentarios:
Que la crítica especializada diga que una novela trasciende los límites del género ya es, para mí, un aliciente para NO leerla.
Aunque a veces son frases hechas con las que el autor no necesariamente se siente identificado, claro. Eso sí, si en vez de la crítica las palabras mágicas las pronuncia el propio autor, entonces,desde luego, no la leo.
Y esta novela la tengo en mi pila de pendientes de leer, pero por lo que dices esperará un poco más a que le llegue su turno.
Je, muy buena observación sobre APR, coincido. Y bien por Ricardo y ese aliciente. Abrazo.
Pues la tengo para empezar en breve. ¿qué hacer? se preguntaba Lenin, y ésa es la cuestión, ya que está comprada...
Sobre la crítica, qué decir? se mueve por oleadas de índole económica editorial: vende lo nuevo o hacemos vender lo nuevo en un enfoque mercantilista.
El otro terminé El rey de los bajos fondos, de William C. Gordon, y una idea que está bien lo fastidia una traducción horrible, enfocada al mercado latinoamericano, que se quejó de la traducción castellana de la primera novela de este señor. Me parece bien que se dirija la novela hacia un mercado, pero la traducción no es digna de textos latinoamericanos. Y todo dentro de una dirección comercial clara: en la página web de este señor no aparece la edición original en inglés (por lo menos no la he visto yo) y es que es el señor de Isabel Allende.
Y lo que no vende, a pesar de su calidad, y en lo que coincidimos, Francisco, es en Ross Macdonald, qué gran escritor. ¿Cuántas novelas puedes conseguir hoy en día de Archer?
Un abrazo
Hola mi amigacho querido!! estoy de regreso en mi blog, aun cuando no regreso de mi gira. Te agradezco la visita que me hiciste en este príodo de ausencia, siempre es agradable que nuestros amigos nos recuerden.
Gracias Fran, como siempre tus preciosos artículos me deleitan y son mi norte en esto de las novelas, el cine y en especial la novela negra, cuanto quisiera ser tan asidua en la lectura como tú, y aparte contar con esa ágil elocuencia con la que haces tus atinadas críticas
Besitos y mucho cariño para ti
Naty
Archer estuvo desaparecido por muchos años en su propia lengua, pero al menos ahora la editorial Vintage, a través de su colección de novela negra Black Lizard, comenzó a reeditarlo íntegramente. Otra editorial independiente acaba de publicar todos los cuentos de Archer, incluyendo algunos inéditos. El libro se llama "The Archer Files". Es de esperar que ambas iniciativas incentiven a algún sello español a hacer lo mismo.
Efectivamente, Gonzalo, se han editado los recogidos en El nombre es Archer y en Strangers in Town. Además se añaden unas Case Notes. De esta forma se puede bucear en la infancia y juventud de Archer. Roguemos a San Dashiell, San Raymond y San Ross por la debida traducción y en condiciones.
Yo creo también que Reverte es un autor menor, un entretenedor de masas. Puede que un gacetillero de esos del siglo XIX que escribian por entregas para entretener al pueblo. Tampoco es decir que sea malo, pero cada cosa en su sitio.
Miedo me da enseñarte mi trabajo que tiene algo de género negro, pero lo haré, tu opinión es muy válida.
Tuve el libro en mis manos y no me animé a comprarlo. Veo que tuve razón. Que bueno que me lo confirmas. Saludos.
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