07 abril 2008

Nicolas Freeling: El rey del país lluvioso (2). La pasión en la gente del norte


Como el desaparecido al que busca el inspector Van der Valk es visto en compañía de una muchacha, menor de edad, y su esposa lo sigue pero no parece demasiado afectada al saber que su marido no vaga por ahí solo, la meditación del policía sobre la pasión que se nos brinda a mitad de la novela no es baladí en modo alguno y, además, resulta interesante. En dos entradas tendremos la oportunidad de saber qué piensa un inspector de policía holandés sobre la pasión amorosa.

Van der Valk pensó en la pasión... Se dijo que había de dos clases. Está la propia del norte, que se juzga elevada en el tono emocional y que es alta solamente en cuanto a la dosis de imaginación. "Es la que conocemos nosotros. Yo, los alemanes, los escandinavos, los ingleses, los americanos. Muy dados todos a la confusa irrealidad y al sollozo y al ahogante melodrama. No tenemos pasiones, pero nos las imaginamos con tanta fuerza que nos sugestionamos y nos creemos listos para los grandes gestos dramáticos. Ése es nuestro romance, que no es tal cosa, en absoluto, sino romanticismo. Lloramos abundantemente motivados por la pasión, pero no la tenemos. Incurrimos siempre en el suicidio, y es por culpa de una pura autocompasión. Nuestros grandes gestos son impulsados por un rico y profuso sentido teatral".


Foto: Willy Ronis

Recomiendo: La entrevista con Rafael Azcona que trae a su blog Miguel Sanfeliu, emotiva y llena de tantas verdades humanas que asombra vivamente y engrandece aún más a este inigualable creador.

3 comentarios:

Rosa Silverio dijo...

Hola, Francisco.

Súper interesante esta novela que ahora comentas.

Eres un incansable. De verdad que te felicito de corazon.

¿Sabes? Al ver el cambio de plantilla en tu blog me acordé de tus inicios, porque creo que tenías una plantilla similar a esta.

De vez en cuanto hay que variar, renovarse, y poner la casa como más nos guste.

Siempre te leo.

Un abrazo.

Blanca Vázquez dijo...

Es cierto que parecen un poco teatrales en la pasión los norteños, yo hablo en cuento a los ingleses que es lo que más conozco, pero no me dejan de parecer románticos, a pesar de su aparente frialdad, teatralidad? puede, y nosotros qué? no somos teatrales los latinos, los españoles tan recios?. Buen extracto.

Me encanta que opines lo que piensas en mis reseñas. Faltaría más. Total libertad de opinión. Pero tiene más peso cualquier opinión al leer la obra, sino se que da en intuiciones.
Un abrazo.

Elena dijo...

Qué diferente esta descripción de la pasión a la que solemos leer cuando se trata de una persona del sur de Europa. Nunca he creído en los estereotipos. Creo que cada uno vive la pasión amorosa de manera distinta. Pero no he tenido la posibilidad de hablarlo directamente con ningún habitante de un país nórdico. Seguro que sería una conversación interesante.

Un extracto de mucha calidad. Pinta bien el libro.

Un saludo