Cierra el blog "El síndrome Chéjov"
Giorgio Scerbanenco: Los milaneses matan en sábado
Esta novela es una elegía. Es el canto de un padre que se queda sin su hija, lo único que tiene. Y no se trata de una hija cualquiera: alta, hermosísima, bien proporcionada, cariñosa, casi perfecta. No es perfecta porque es retrasada mental y tiene una debilidad por los hombres que obliga al padre a una atención permanente porque ella puede irse detrás de cualquier hombre que simplemente le sonría y esté dispuesto a acariciarla. No todos los hombres se paran a pensar que en realidad cometen un abuso, que si no hay una voluntad adulta y consciente detrás en verdad es un acto semejante a una violación. Pero no todos los hombres son hombres. Muchos no han dejado de ser bestias.Son unos malvados que se llevan a la muchacha para prostituirla, para pasearla por las casas en que se abusa y se calla porque se recibe a cambio dinero, que usan a una persona como no usarían a una bestia, que la exprimen hasta que queda hueca e inservible, que nunca se arrepienten, nunca sufren por ninguno de sus actos, ni siquiera cuando deciden deshacerse de una muchacha retrasada mental golpeándola con una piedra en la cabeza y tirándola luego a una hoguera, en el campo, aunque aún no está muerta, para que se descomponga, se vuelva humo y nada.
Edward Wright: La luna de Clea
Clásica novela que tiene un planteamiento muy interesante y que decae conforme avanza la historia, "La luna de Clea" posee algunas virtudes destacables: la creación de un personaje muy bien perfilado y una ambientación muy cuidada y lograda. El ex actor John Ray Horn ha visto cómo su carrera se iba al garete después de golpear al hijo del dueño de unos estudios de cine, lo que le ha llevado a la cárcel y al ostracismo dentro de la profesión. Se gana la vida cobrando deudas de juego para un indio que era su compañero en las películas del Oeste con las que antes fue conocido, aunque nunca considerado un buen intérprete. Envuelto en una trama de violencia y de niñas que han sido víctimas de abusos, Horn se da cuenta de que una cosa es el cine y ser un cowboy en la gran pantalla y otra la pura y dura realidad. Wright consigue hacer creíble a su personaje, pero no logra que nos resulte simpático, quizá porque hay frialdad en la narración y, a medida que se suceden las escenas, se presentan giros hacia lo más conocido del género -disparos en la oscuridad, peleas y palizas, ricos y mafiosos vistos sólo desde fuera -, que le restan valor a la novela y casi anulan el valor del arranque, en el que no hay tipismo ni sensación de ya visto y ya leído con anterioridad. "La luna de Clea" es una novela con grandes posibilidades que muestra a la perfección a qué problemas se enfrentan los actuales autores de novela negra, qué difícil es decir nada nuevo dentro del género y, aun así, que por fortuna queda mucho y bueno por contar.Benjamin Black: El secreto de Christine

Lectura recomendada: "Como el humo", un relato corto -o microrrelato - absolutamente ejemplar, de gran calidad literaria, en el blog de Raúl Ariza.
Richard Ford: Un trozo de mi corazón
"Un trozo de mi corazón", novela que no le reportó a su autor muchos lectores al principio, cuando se publicó en los Estados Unidos, vuelve para abrazarse ahora con los que no supieron que este libro había sido publicado. Era una cita marcada en un calendario con paciencia y con sabiduría.
Texto recomendado: "En 140 caracteres más o menos", en el blog de Papelucho
Crónica negra (Un flic), de Jean-Pierre Melville

Sergi Bellver y Matar en Barcelona (Alpha Decay)

Santiago Negro: una fiesta para los escritores y sus lectores

James Lee Burke: El Huracán

Texto recomendado: "Revista Batarro", en el blog de Miguel Sanfeliú
E. L. Doctorow: Billy Bathgate (y 2). Crítica

(Edición de la lectura: Puzzle. Roca Editorial. Mayo 2006)
Texto recomendado: "La última oportunidad, Richard Ford", en el blog de Blanca Vázquez
Frozen River, de Courtney Hunt

E. L. Doctorow: Billy Bathgate (1). Primer capítulo
J. Ernesto Ayala-Dip y la novela negra

En un valioso artículo, "El placer del abismo", aparecido en El País, este crítico de merecido prestigio nos deja frases tan interesantes como éstas:
"Todos los caminos de la novela policíaca conducen al mal. Palabra tabú durante siglos, deviene ahora un concepto con el que se coquetea".
"Auden, a quien molestaba la palabra evasión cuando se refería a la novela policíaca, consideraba a Raymond Chandler un artista absoluto".
"No hay en la literatura policíaca detective privado, policía o periodista implicado en una causa criminal (además de conmoverse más o menos por sus consecuencias) que no sea consciente de que su operación de develación es ante todo una operación moral".
"Las sutiles inducciones del freudiano investigador Lew Archer de Ross Macdonald".
Frases muy certeras que aumentan mi estima por este buen crítico, que en el mencionado artículo defiende con pasión y razón las novelas de Fred Vargas y Stieg Larsson.
Texto recomendado: "Mis amores", en el blog de Graciela Barrera
Margaret Millar: Más allá hay monstruos
E. L. Doctorow y Miscelánea, una editorial a tener en cuenta
