Cuando tu madre muere en tus brazos el círculo se completa, porque ella te sostuvo en los suyos cuando naciste.
En recuerdo de mi madre, Aurora Rodríguez Castillo, que falleció en Almería el 20 de octubre de 2007.
Novela negra desde un punto de vista exclusivamente literario, cine negro para el disfrute general.
19 comentarios:
Un abrazo muy fuerte, Francisco.
De todo corazón un fuerte abrazo.
Que se puede decir ante semejante perdida.
Que descanse en paz, amigo.
Un saludo.
Solo un abrazo, pero el más grande que puedas imaginar. Es una despedida preciosa.
Un abrazo cibernético. Lo siento mucho.
Recibe un abrazo fuerte, amigo.
Me he quedado sin palabras, Francisco. Estoy conmocionada por la noticia, y por la belleza de esta brevísima entrada.
Un abrazo enorme, amigo.
Mis condolencias Francisco.
Un abrazo.
Un ciberbeso muy grande.
Francisco, he sentido un golpe en el pecho al leer tu entrada. Casi un año después del fallecimiento de mi madre.
Lo siento mucho, amigo. Pese a la distancia, pese a no habernos visto nunca, estoy a tu lado.
Recibe un fuerte abrazo.
Te enviamos un fuerte abrazo tus dos admiradores del Korova.
En mi caso, hace muchos, muchos años, no pudo haber abrazo, no llegué a tiempo.
Si alguna vez tengo hijos sería más liviano todo si están para despedirme cuando me vaya.
Piensa pues en lo bello que es que tú sí estuvieras ahí, con ella, cerrando ese círculo, abriendo otro infinito.
Un abrazo enorme y sentido, Francisco.
Lo siento mucho, querido amigo.
Recibe mi compañía silente y un abrazo de consuelo, si es que puede haberlo...
Y si en algo puedo ayudar, no dudes en contar conmigo
Un abrazo y todo mi apoyo.Cuídate amigo.
Un fuerte abrazo amigo.
Perdí a los míos hace poco más de un año; compartimos sentimiento de orfandad.
Un fuerte abrazo en estos terribles momentos.
Vivir significa perder, todo el tiempo.
Querido Francisco. Ante una pérdida tan grande poco más pueden las palabras de condolencia que intentar transmitirte algo de calor y quizás un poquito de consuelo.
Un abrazo muy fuerte, amigo.
Rosa
Al leer esta entrada tan emotiva, he sentido un golpe de calor en el pecho, como si pudiera darme cuenta por un instante de lo que puede significar para una madre morir en brazos de su hijo. As� quisiera hacerlo yo. Un abrazo muy fuerte, querido Francisco.
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