Vuelve ese agente con licencia para matar, un hombre al que le encomiendan casos que resuelve a su manera, ya que sólo le piden resultados, como ocurre en los actuales partidos de fútbol, ejemplo claro de lo que el capitalismo puro y duro hace con las sociedades que crea, en que no importa el pueblo, sino tan sólo los números. Siempre he detestado al personaje, siempre he detestado lo que representa y las películas que le tienen como protagonista me parecen un rancio ejemplo de machismo y salvajismo con coartada política y cultural, como mi admirado Vázquez Montalbán diría. El maniqueísmo de las tramas es tan claro - casi infantil - y los perpetradores actúan con tantos deseos de atontar al espectador, de dar gato por liebre, que me indigna y me produce una grave repulsa cada nueva película de este engendro literario y cinematográfico. Viene a nuestro país ahora una nueva película del agente que mata y come sin perder la sonrisa y creo oportuno recuperar las palabras que Luis Izquierdo le dedicaba en la introducción a la novela "La maldición de los Dain", de Dashiell Hammett (Biblioteca Básica Salvat, 1982), autor éste en las antípodas ideológicas de la creación de Ian Fleming: "Es bien sabido que, en el caso de James Bond, el individuo es sólo un vehículo de la organización que lo dirige y máscara que se pretende atractiva de la voracidad occidental encarnada en sus espías. Instrumento eficiente, su individualidad jamás podrá interferir la trayectoria ciega de su victoria, que, por cierto, jamás será personal. James Bond es un número en movimiento, jamás un ciudadano ni, mucho menos, un rebelde que consuma sus ansias de aventura apoyándose en la famosa ´licencia para matar´. Bajo su aparente desgarro, actúa la monstruosa agresividad del orden establecido. "
(Texto de mi amigo Luis Castillo)


14 comentarios:
Existen curiosas anecdotas sobre el Team James Bond ..fue compuesto por John Barry ... tambìen sobre el largo historial de fèminas y sus historias alrededor ....
El personaje es bastante especial pero no està muy acorde con el hombre actual( o al menos el que me gusta a mì ) .... nada con las licencias para matar ...
Para mí, James Bond siempre fue una caricatura. Quizá por eso me gustaba la encarnación de Roger Moore (debo ser el único).
Contesté a tu amonestación, me la merecía.
Un saludo, amigo.
Ay, y cómo coincido con las palabras de Luis Castillo... Besos, querido amigo.
Miguel, a mí madre también le parece un personaje un tanto ridículo o cómico y también por eso prefiere a Roger Moore.
A mí este nuevo me gusta bastante... para tenerlo en foto,
:-)
Coincido con tu opinión sobre el personaje. Además siempre me han parecido películas muy aburridas, por mucha acción que desborden. Y machistas al máximo.
Pierce Brosnan le daba algo de encanto extra, pero ni por ésas se salvaba.
Un saludo.
Pacita: Me alegra coincidir contigo. Un abrazo.
Miguel: Quizá me falte verlo así. No te amonesté, amigo, sólo te dije algo porque sé que tu buen corazón no se lo tomaría a mal. Un abrazo.
Isabel: Me alegra saberte en esa onda.
Pies diminutos: En foto, sí.
Perdidaentrelibros: Es que la acción por la acción lleva al vacío total, siempre me lo ha parecido.
A mi me encanta, es un icono pop indiscutible, tiene esa fuerza perfecta que puede tener cualquier mito del siglo XX.: es la perfecta encarnación del superhéroe imaginado por los occidentales de una época determinada.
Admito que soy bondiano de pro!
Nunca he podido ver una sola de las películas de James Bond. Infumables para mí. Es lo mismo que ver una peli de Jean Claude Van Damme. Claro, con algo más de estilo, pero igual de irrisoria.
Saluditos de jueves.
Alvy: Eso no me lo esperaba de usted, vaya. Yo nunca he querido ser un superhéore.
Rosa: Totalmente de acuerdo, iguales de irrisorias.
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